Opinión

La incertidumbre del poder

TRIBUNA

Agapito Maestre | Domingo 23 de noviembre de 2014

Tres años en el poder lleva Rajoy y uno, o quizá menos, estará en la peor de las incertidumbres. Si este gobernante es consciente de la situación a la que nos ha llevado, no dejará de preguntarse: ¿Cuándo será mejor para España convocar elecciones generales? Mientras responde a esa cuestión, el cronista tiene que relatar lo que hay y empezar por lo evidente: “España se salvó del rescate”. Creo que es el mejor eslogan de los tres años del Gobierno de Rajoy. Pero el país está roto por todas partes. Solo un estulto puede negar la descomposición de nuestro sistema democrático. El sistema bipartidista ha saltado hechos trizas. Los proetarras están instalados cómodamente en el País Vasco. Nadie sabe cómo acabará el órdago secesionista de Cataluña. Los problemas políticos y económicos se acumulan para el Gobierno y nadie ve salida a la situación.

¿Aguantará Rajoy hasta el final de la legislatura? Todo es posible. Todo es empeorable. Aunque tampoco podemos descartar, como decía el poeta, que allí donde está el peligro, también se halla nuestra salvación. En todo caso, nadie negará los frentes que tiene abierto el Presidente del Gobierno. Cito unos cuantos para hacernos cargo de la especial circunstancia, en realidad, del abismo que se le abre al hombre que lleva la manija del Estado. Los jueces seguirán los procedimientos abiertos contra los casos de corrupción y, quizá, otros nuevos aparecerán. La justicia es lenta pero perseverante, además los ropones tienen que prepararse para lo que vendrá en un año… Pocos son los ministros de este Gobierno que no estén quemados, pero el Presidente se obstina en no hacer cambios. La deserción de los votantes del PP es permanente, según todas las encuestas; la última de NC Report para el diario La Razón es demoledora, por ejemplo, se mantiene que cinco de cada diez votantes del PP considera que este partido va contra sus propios principios. Crece el descontento hacia el líder en el propio PP e incluso ya se habla de otro candidato para las próximas elecciones…

A pesar de todo, nadie debería olvidar que la gran encuesta del CIS sigue dando ganador al PP. La pregunta es obvia: ¿conseguiría detener la sangría de votos el PP de aquí hasta las elecciones? Los más pesimistas dicen que el asunto es casi imposible; por el contrario, hay quienes creen, especialmente los que rodean a Rajoy en La Moncloa, que los votantes moderarán su voto, o mejor, irá de nuevo a parar al PP, si se sigue atizando desde el Gobierno el miedo a la posible llegada de Podemos al poder. La segunda de las opciones es pésima, pero, quizá según está el patio, no le queden muchas otras cosas a Rajoy que agitar el miedo a una fuerza política que, cada vez más, templa su discurso y se acerca a posiciones negociadoras. Políticas. Podemos, sí, luchará de aquí a las elecciones por el voto de una parte del electorado del PP. En efecto, hasta ahora, Podemos se nutre, según todas las encuestas, del electorado procedente de IU y PSOE, pero no me cabe la menor duda, especialmente conociendo la seriedad de algunos analistas electorales dePodemos, que este partido se dirigirá de modo muy especial a esa “mayoría de los votantes del PP en 2011que ahora mismo no apoyan al partido, pero que no saben a quién votarán o qué se abstendrán, pero no se han ido a otra formación”. Ahí está la clave para que Podemos llegue al poder o, por el contrario, para que Rajoy mantenga una mayoría para gobernar en coalición. ¿Conseguirá Rajoy el voto de los que hoy, simplemente, le están dando la espalda? ¡Quizá! No lo sé, pero una cosa es clara: el tiempo, desde ahora hasta las elecciones, jugará a favor de Podemos tanto o más que a favor de Rajoy. He ahí la tragedia del PP.