Sociedad

Desconcierto en las universidades por la fiebre reformista del Gobierno

EEES

Miércoles 21 de mayo de 2008
A dos años de que el Proceso de Bolonia, firmado en 1999 por 29 ministros de Educación europeos, se convierta en una realidad en las universidades españolas, un tercio de las primeras 207 nuevas titulaciones que se han creado para adecuar el sistema universitario español al europeo tiene imperfecciones.

Ya son 207 las nuevas titulaciones que se han creado para adaptar el sistema educativo español al europeo. De éstas, un tercio presenta imperfecciones. Así lo ha señalado la Aneca (Agencia Nacional de Evaluación de Calidad y Acreditación), organización encargada de valorar cada uno de los títulos presentados.

Sin embargo, lo contradictorio del asunto es que, a pesar de que estas materias no han pasado el filtro pertinente de calidad ni el consiguiente visto bueno del Consejo de Universidades, un órgano creado por la modificación de la LOU en donde están representados el MEC y las Universidades. Estas carreras ya se encuentran en los folletos publicitarios de ofertas universitarias.

De esta forma, las universidades españolas ofrecen unos estudios que aún no están aprobados de forma oficial.

Es más, estas 207 titulaciones representan sólo el 8 por ciento del total de los estudios universitarios españoles, que asciende a 2.600.

Adiós a las diplomaturas y licenciaturas
Con Bolonia la diferenciación entre diplomaturas y licenciaturas ya no existirá. El objetivo es que tanto diplomaturas como licenciaturas se conviertan en un primer ciclo de titulaciones de grado, seguidas de un segundo ciclo de posgrado basado en másters y doctorados de especialización, financiados por los propios alumnos.

El Plan de Bolonia hace desaparecer algunas carreras como por ejemplo las filologías, al no cumplir el mínimo de alumnos, con esta decisión, muchos alumnos han convocado manifestaciones en contra.



Jaime García Díez, estudiante de Arquitectura Técnica por la Universidad de Salamanca, asegura que los alumnos de las ingenierías son "unos de los más afectados por el cambio de plan, ya que han empezado la carrera como si fuese de tres años y, cuando se realice el cambio, habrá algunas asignaturas que en un principio no tenían que hacer y ahora las harán por obligación, y otras que ya han cursado y al no estar reflejadas en el convenio, caerán en saco roto".

El primer grado de contenidos genéricos será de tres ó cuatro años, dependiendo de la materia, mientras que el segundo grado de especialización consistirá en uno ó dos años más de aprendizaje. Dicha especialización tendrá un precio cercano a los 1.400 euros. Un hecho que muchos universitarios de este país califican como un paso hacia la privatización de la Universidad. Por otro lado, los estudiantes han manifestado su temor a que el título de grado no sea suficiente para lograr un puesto de trabajo tras acabar sus estudios.

No obstante, no todo lo que rodea Bolonia es negativo. Según señala Ramón Reig, profesor de la Universidad de Sevilla, este plan es una ventaja para los universitarios al uniformarse los títulos a escala continental. "Será más cómodo para un universitario, ya que las titulaciones serán europeas y se evitarán los procesos de convalidaciones por ejemplo. Esto es lo fundamental. Al mismo tiempo se fomentan las políticas de intercambio y movilidad en el mundo universitario".

España ha hecho un gran esfuerzo para homologar todos sus títulos en un tiempo récord. No obstante, hay una gran desinformación, desconcierto y desorientación ante los futuros cambios en las universidades.

Desde la conformación del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, la expectación ha aumentado entre el profesorado por los cambios que se van a producir. “Todo lo que tiene que ver con la Universidad se va a ver ahora bajo el paraguas de un nuevo Ministerio”, ha declara Alejandro Salgado, vicedecano de la Universidad Pontificia de Salamanca, a EL IMPARCIAL.



Salgado afirma que sí están informados del proceso de Bolonia, pero que existe cierta indefinición en cuanto a los criterios de calidad para luego dilucidar qué plan cumple y cuál no con esas directrices. “Ahora mismo, el sector universitario está en una situación de intranquilidad”.

La visión del Gobierno
A ese respecto, la ministra de Educación afirmó con motivo de la V Conferencia de Ministros de Educación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) que "nuestra apuesta es que el título de grado sea un título con toda la preparación necesaria para poder acceder al mercado de trabajo", sin necesidad de un máster que obligue al alumno a un desembolso económico adicional.

En cuanto a la posibilidad de que el EEES se convierta en realidad en el 2010, Mercedes Cabrera, responsable de esta materia en el Ejecutivo de Zapatero, ha señalado que "es una fecha en la que confiamos que se hayan puesto los cimientos de ese espacio común", aunque se trata de un proceso cuyo "horizonte va mucho más allá".

Según la socialista, "este espacio común debería tener la virtud de conservar lo que de bueno tienen las diferentes tradiciones universitarias y, al mismo tiempo, conseguir ese espacio compartido".

Los firmantes de este proyecto buscan "un EEES basado en la autonomía institucional, la libertad académica, la igualdad de oportunidades y los principios democráticos que faciliten la movilidad, el aumento del empleo y el fortalecimiento de la competitividad de Europa".

La próxima Conferencia de Ministros de Educación del EEES se celebrará en Lovaina (Bélgica) entre el 28 y el 29 de abril del 2009.



Reformas del Plan de Bolonia
Una de las principales reformas del Plan de Bolonia tiene que ver con los créditos. Todas las carreras tendrán una formación de 240 créditos, equivalentes a cuatro años, excepto algunos títulos regulados por directiva europea como Arquitectura, por ejemplo, que serán de mayor duración.

Los nuevos créditos tienen en cuenta las horas de clases teóricas, tanto las impartidas por el profesor como las horas del examen y el trabajo realizado por el alumno, desde seminarios, horas de estudio, trabajos… La evaluación a partir de la implantación de Bolonia será continua, por lo que el alumno tendrá una mayor implicación en la carrera.

Por el contrario, Ramón Reig, catedrático de la Universidad de Sevilla, tiene ciertas dudas acerca de cómo va a afectar al sistema educativo español, "ya que en general se reducen los temarios y esto puede que perjudique a muchas carreras que necesitan más años para desarrollarse de la forma adecuada. Esto significa una disminución de la formación universitaria en sí y del conocimiento como la capacidad de interpretación y de crítica. Va a mermar el papel de la Universidad, que no es sólo preparar a las personas de cara al mercado laboral, sino también para que dentro de esa faceta laboral sepan interpretar el mundo en el que están inmersos. Lo más complejo de Bolonia es reducir los conocimientos considerablemente".



En lo referido al método de enseñanza, también reflejará cambios. El Plan apuesta por clases más participativas, campus visuales, preparación más práctica que teórica y tutorías más personalizadas.

Pioneras en recibir el visto bueno
Hasta el momento, la Universidad Carlos III ha sido el campus que ofrecerá el próximo curso más carreras adaptadas a Europa, con 20 (ha recibido informe desfavorable una y están pendientes de evaluar otras dos). Entre las que esta universidad ya anuncia en su página web (www.uc3m.es) están los grados en Periodismo, Ingeniería Informática, Mecánica o Humanidades. La segunda ha sido la privada Universidad Europea de Madrid, con 17 títulos como Comunicación Publicitaria Integrada, Dirección Internacional de Empresas de Turismo y Ocio o Diseño.

La Universidad de Alcalá, la Rey Juan Carlos (ambas de Madrid), la Pompeu Fabra y la de Lérida (Cataluña) o la de Salamanca están entre las que han recibido el visto bueno de todos los planes que han presentado. Así, presumiblemente, se podrán estudiar el próximo curso grados de Ciencias Ambientales (en Alcalá), Medicina (Rey Juan Carlos), Humanidades o Traducción e Interpretación (Pompeu Fabra), Historia (Lérida) o Sociología (Salamanca).

El Plan suscita distintas opiniones
Por su parte, los alumnos tienen distintas opiniones relacionadas con estos cambios que en cuestión de dos años les afectarán de lleno. Jaime García, estudiante de Arquitectura, asegura que está encantado con la implantación del Plan de Bolonia porque se "abren campos" a los que, a día de hoy, no tienen acceso, pero prefiere el plan de evaluación vigente en estos momentos.

Algunos profesores miran con optimismo la implantación, afirman que se hace para mejorar y favorecer a los estudiantes.

Alejandro Salgado, vicedecano de la Universidad Pontificia de Salamanca, declara como principal ventaja de Bolonia que “las universidades van a tener mayor autonomía para el diseño de los planes de estudio cuando, anteriormente, había unas directrices que obligaban a que una universidad tuviera en sus licenciaturas unas asignaturas obligatorias troncales u optativas. Las universidades ahora tendrán una mayor libertad para diseñar su propuesta de estudios”.

Sin duda, esto supone "un gran reto para la Universidad, puesto que tienen que sacar al mercado grados competitivos, muy bien armados y realmente atractivos", ha declarado Salgado a EL IMPARCIAL.

El Plan de Bolonia, una nueva manera de enfocar la educación universitaria que aún tiene muchos puntos en el aire y que, desde las universidades, esperan que se aclaren para poder facilitar su implantación.

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