Dos horas antes de nuestra cita, ”el Pelusa” daba una rueda de prensa, en la que se mostró cercano, sincero, sensible e implacable con sus enemigos. Puso “de vuelta y media” a Pelé, quien “si yo no hubiese consumido cocaína, no sería ni el segundo jugador del mundo -(comentó ciertamente molesto)-. No tiene dignidad para hablar. Le había prometido a mis hijas que nunca más diría nada de él, pero no me puedo contener”… La guerra entre los dos astros del balón se desató, meses atrás, cuando el brasileño declaró que Maradona debería ser desposeído de todos sus premios y trofeos por haber dado positivo en el consumo de drogas. Obviamente, la reacción del “Dios argentino” no se hizo esperar. Desde ese día, los dardos envenenados no han dejado de lanzarse en uno y otro sentido.
A la espera de la comparecencia, mañana jueves, del equipo de “Che”, la macro película de cuatro horas y media que hoy se presentó a la prensa (en los cines se dividirá en dos: ”Guerrilla” y “El argentino”), aún seguimos rendidos al talento sin límites de Clint Eastwood. ”Chapeau” para este genio de la dirección que, a sus 78 años de edad, ha logrado superar sus propios registros anteriores. ”The changeling”, que no llegará a España hasta el 2009, es la muestra más evidente que, en algunos privilegiados, la creatividad parece no tener fin.
El actor-director ha sabido construir con maestría una historia de corrupción policial y niños desaparecidos, excepcionalmente dirigida. La mejor prueba de ello es el registro dramático que ha conseguido en casa escena de Angelina Jolie, protagonista de la historia, que en todo momento consigue ponerse a la altura de lo que requiere su personaje dentro de la trama. Eastwood, que visita Cannes por quinta vez y nunca ha sido premiado, asegura que lo importante no es llevarte la Palma de oro, sino “estar aquí, que la gente vea tu película y apreciar, de primera mano, sus reacciones”.
Entre película y película, los cotilleos mundanos también “pululan” por La Croissette, en un intento de hacernos olvidar la tensión y, la verdad, es que a veces lo consiguen. El comentario, que hoy estaba en boca de todos, era el buen uso que la actriz Eva Longoria le había dado a su Visa oro en el día de ayer. Dicen, los que la acompañaron en su tarde de shopping, que la “mujer desesperada” de la ficción hizo honor a su estado consumista, al parecer, también desesperado. Los periódicos de Cannes dan detalles, y no paran, de cómo “desvalijó” las tiendas de las firmas más caras de "La Croissette" en apenas dos horas.
Su botín consistió en cuatro vestidos largos de fiesta (al parecer, los mismos que días antes había adquirido Angelina Jolie), un bolso de piel de avestruz, tres pares de gafas de alta gama, un collar-joya de perlas negras y blancas, dos vestidos de algodón con incrustaciones de leopardo, dos jerseys de colores con el escote en V y una cantidad, sin determinar, de blusas estampadas… ¡Para que luego nos cuente que lo suyo son las galas benéficas!
Una buena causa es la que ha traído a Madonna hasta Cannes. La polifacética “reina del pop” ha presentado esta noche el documental “I am because we are”, un trabajo que ha escrito, producido y narrado ella misma. La película es el resultado del viaje que hizo hace unos meses a Malawi, lugar de nacimiento de su hijo adoptivo. Los beneficios de su proyección irán destinados a la asociación Amfar, que desde hace años lucha contra el sida en el mundo, que mañana jueves celebra su tradicional cena benéfica, presidida por Sharon Stone...