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El Madrid trunca una racha de 21 victorias en casa en Europa

EUROLIGA

Efe | Jueves 27 de noviembre de 2014
Cayó con claridad en la capital española ante el Unics Kazán.

El Real Madrid truncó una racha de veintiuna victorias consecutivas en el Palacio de Deportes en la Euroliga al perder contra el Unics Kazán ruso por 75-85, en un partido en el que poco había en juego para el equipo español.

La escasa trascendencia del partido para los intereses del Real Madrid, prácticamente clasificado para el 'Top 16' de antemano, hizo que se olvidara de la defensa en el vestuario y que D'Or Fischer, jugador madridista en la temporada 2010-11, campara a sus anchas para acabar anotando 12 de los 23 puntos de su equipo en el primer cuarto, que finalizó con un ajustado 22-23.

Pero no fue esa la tónica del periodo, pues tras el triple inicial de Ioannis Bourousis, el Madrid se relajó, dejando hacer a Keith Langford y a Fischer, llegando a perder hasta por 9 puntos, 12-21 (min.7).

No cambiaron en exceso las cosas en el segundo cuarto, pero bastó la presencia intimidatoria de Salah Mejri para que el pánico cundiera en las filas del equipo ruso, con un quinteto formado por cuatro estadounidenses afro-americanos y un griego en muchos momentos.

El Madrid con la magia del 'Chacho' Rodríguez y un buen acierto desde el triple, 6 de 11 tras los primeros veinte minutos de partido, tuvo suficiente para adquirir sus primeras ventajas importantes, 37-28 (min.14,45), ante un Unics Kazán que se iba disolviendo como un azucarillo en el café.

Sólo el relajamiento del equipo de Pablo Laso, en cuanto las ventajas le comenzaron a sonreír, permitió que el marcador se volviera a igualar al descanso, 46-42.

Los de Kazán, que sí se jugaban gran parte de sus opciones de clasificación para la segunda fase de la competición, igualaron de inmediato el partido y volvieron a adelantarse 48-50 (min 22,40) gracias a la nueva irrupción de Fischer, que aprovechó su soledad para anotar, lo mismo que Curtis Jerrells (48-53, min. 24,30) y (50-56, min.25).

James White también se sumó a la fiesta anotadora y el marcador lo reflejó con un 56-63 (min.28). El Madrid intentó superar esta nueva bofetada de los rusos, pero siguió sin defender casi nada y entró demasiado al trapo del juego de contacto, del que poco pudo sacar en claro. Al término del tercer cuarto, 61-68.

Laso convocó a la defensa con una zona presionante en el último cuarto, pero el Unics ya estaba crecido y cambiar la tónica de un partido siempre es complicado, sobre todo cuando no tienes el condicionamiento de la necesidad, 65-72 (min.34).

Jerrells se aficionó al triple y anotó el cuarto de cinco lanzamientos, en esos momentos, para poner diez puntos de ventaja en el luminoso, 65-75, a falta de 5,24 minutos para el final. Y fueron trece de ventaja, 65-78 tras un nuevo triple del escolta.

Nada estaba en juego, pero el Madrid tiró por la borda una racha de 21 partidos seguidos ganados en su casa en Euroliga. El 75-85 final, fue fruto de su falta de objetivos y de la desidia. Y un disgusto para el aficionado.

Redding evita un Unicaja de Top 16

El Unicaja de Málaga dejó escapar la clasificación matemática para el 'Top 16' de la Euroliga después de caer este jueves (79-78) ante el ALBA Berlín en la séptima jornada de la Fase Regular, un encuentro que los de Joan Plaza perdieron en un mal último cuarto y con una canasta en el último suspiro de Redding.

Una vez más se vio una gran versión de Unicaja. El conjunto español lideró el duelo en suelo alemán a partir de un igualado primer cuarto, pero después de manejar ventajas de más de diez puntos, en el último cuarto los de Plaza se vieron superados por la ambición de un rival con su futuro continental en juego.

Tocados en su orgullo por la derrota en el duelo de ida en el Martín Carpena con un triple sobre la bocina de Kostas Vasileiadis, los de Berlín sacaron adelante un partido con el que suman tres victorias en Europa y mantienen sus opciones de 'Top 16'. Una ronda que acarició por momentos el Unicaja, pero que tendrá que esperar.

La distancia en el marcador en los primeros minutos en favor del conjunto alemán fue solo un espejismo (11-5). Los de Sasa Obradovic pronto se encontraron con su verdugo Vasileiadis en el Carpena y a partir de ahí Unicaja tomó las riendas del encuentro hasta terminar por delante el primer cuarto (20-21). La segunda línea malaguista se unió a la fiesta, con Golubovic indicando el camino.

El acierto visitante puso el partido cuesta arriba a un ALBA que se iba al descanso (37-45) con ocho puntos abajo, después de un triple sobre la bocina de Kuzminskas, e iniciaba la segunda mitad con otra canasta desde la línea de 6,75 del griego. La diferencia en el luminoso superaba los 10 puntos y llegaba a los últimos 10 minutos con un colchón de ocho para sellar su objetivo de estar entre los mejores a falta de tres jornadas para el término de la Fase Regular.

Sin embargo, empujados por una cancha entregada, el ALBA recordó las buenas sensaciones que acumula en la liga doméstica para sacar a relucir el buen juego que sabe practicar. Canasta a canasta, los locales se metieron de lleno en el partido (65-65, con cinco minutos por jugar). El intercambio de golpes no tuvo dueño hasta que en la última posesión fue Redding el que, internándose hasta el aro rival, dejó la victoria en Berlín.