Nacional

Inquietud entre el empresariado catalán por la amenaza independentista

El director Kike Maíllo (i), la actriz María Valverde (2i), Josep Ferrer (2d), presidente de honor de Freixenet, junto a su esposa Gloria Noguer, y el cantante David Bisbal, brindan durante la presentación del spot de la Campaña Freixenet 2014, hoy en las bodegas de Freixenet, en Sant Sadurní d'Anoia (Barcelona). EFE/Susanna Sáez
EL IMPARCIAL | Viernes 28 de noviembre de 2014
Una diputada de CiU llama al boicot del cava Freixenet.

La preocupación de los grandes empresarios catalanes va en aumento ante el desafío independentista de la Generalidad catalana. La última chispa ha saltado en la campaña navideña de Freixenet. El presidente de la firma ha manifestado que “conseguiremos el éxito si somos capaces de estar cien años juntos”, en referencia al aniversario de la compañía de cava, pero también a la unidad de España.

La campaña publicitaria ha irritado al nacionalismo catalán, que incluso ha llamado al boicot del cava Freixenet: “Han perdido dos millones de clientes potenciales”, manifestaba la diputada de CiU Elena Ribera en su Twitter.

La polémica marca una larga historia de desencuentros, ya que han sido varios los empresarios que han sugerido que trasladarían su sede a Madrid en caso de independencia catalana. Uno de los casos recientes fue el de la multinacional estadounidense Mondelez Internacional, la antigua Kraft, que anunció que cerraba sus oficinas en Barcelona para concentrar toda su actividad en Madrid.

Otro de los empresarios que se han mojado es José Manuel Lara, presidente de Planeta, que manifestó públicamente que, de proclamarse la independencia de Cataluña, trasladaría la sede de su grupo de comunicación a Madrid.

Además, un informe de UBS sugería a los inversores que, de producirse una declaración de independencia en Cataluña, las dos principales entidades financieras de la comunidad –La Caixa y Banco Sabadell- trasladarían su sede principal en la capital de España.