LA EMPLEADA HERIDA, EN PLANTA
Agencias | Sábado 29 de noviembre de 2014
La agente fallecida recibe la máxima condecoración policial.
El subinspector del Cuerpo Nacional de Policía que resultó herido en un tiroteo durante el atraco a una sucursal bancaria de Vigo, Vicente A.B., de 41 años, presenta "lesiones muy graves" y un pulmón "muy dañado", por lo que se encuentra en coma inducido.
Así lo ha comunicado a Europa Press la Policía Nacional, que ha explicado que, aunque durante las primeras horas su estado era crítico, en estos momentos el agente está entubado, sedado y se encuentra estable dentro de la gravedad. Las mismas fuentes han indicado que el agente tiene una constitución física y un estado de ánimo "muy fuerte", por lo que tienen "esperanzas" de que salga adelante "con las mínimas secuelas posibles".
Vicente A.B. recibió cinco disparos de bala en el torso, uno de ellos a la altura del pulmón, en un tiroteo durante un atraco a una oficina de Abanca de Vigo, tras lo que tuvo que ser trasladado en ambulancia al Hospital Xeral.
En el atraco fallecieron una agente policial, Vanessa María L.C., de 36 años, que fue reanimada pero murió en el quirófano, y el atracador, identificado como Enrique L.F., alias 'el escayolista'. Además, resultó herida leve, y ya se encuentra en planta, la subdirectora de la sucursal que fue cogida como rehén por el presunto ladrón.
Máxima condecoración
Interior ha concedido la máxima condecoración, la Medalla de Oro al Mérito Policial, a la agente fallecida, Vanessa Lage. El secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, ha visitado a la una de esta tarde la capilla ardiente instalada en la comisaría de esta ciudad gallega y ha presidido el acto, acompañado por el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, el director adjunto operativo de la Policía Nacional, Eugenio Pino, y el delegado del Gobierno en Galicia, Santiago Villanueva.
Martínez, ha manifestado que "todos los hechos se van a revisar" después de que los periodistas que han acudido a la capilla ardiente de la fallecida se interesaran por conocer por qué ninguno de los dos agentes llevaba chalecos antibalas, y ha añadido que existe una investigación policial, aparte de la que está en manos de la Justicia.
Así, ha garantizado que se conocerá todo lo ocurrido y de ello se extraerán las conclusiones oportunas, de manera que "se tomarán las medidas que se tengan que tomar".
"Hoy es el día de otra cosa, de duelo, de acompañar a la familia" de Vanessa Lage y de "trasladarles todo el afecto". Francisco Martínez ha lamentado un momento "muy triste" y "desgarrador" para el Cuerpo Nacional de Policía, la ciudad de Vigo y todos los compañeros de la agente muerta, por lo que ha querido expresar "toda la solidaridad" del Ministerio del Interior, del Gobierno, y trasladar a quienes conocían a Vanessa Lage "todo nuestro reconocimiento, nuestra admiración y nuestra gratitud". También la de "muchísimos ciudadanos", millones, que han hecho llegar este mensaje por diferentes vías, sobre todo a través de las redes sociales.
El alcalde de Vigo, Abel Caballero, también ha mostrado su pesar por la trágica muerte de la agente de Policía Nacional y ha dicho que desde que gobierna no recuerda "un momento de estas características", en alusión al final de una mujer a la que conocía. Ha comentado que esta urbe seguirá su senda, y su camino, pero esta "mujer joven", de 36 años, "vendrá siempre con nosotros, porque murió cumpliendo con su deber y defendiendo Vigo, a las mujeres y los hombres de Vigo". Vanessa Lage "ha muerto defendiendo a todos", ha remarcado.
Por su parte, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha dicho que "la seguridad ciudadana tiene unos costes y el máximo es la vida". El jefe del Ejecutivo gallego ha manifestado a los informadores que "no hay palabras para describir lo que acabamos de presenciar en Vigo, en Galicia". "Hoy -ha proseguido- entendemos el verdadero significado de cumplir con el deber" y de estar a la altura de las circunstancias, y esto no es baladí, porque "son palabras de las que a veces no se entiende su significado, pero cuando ocurren estos hechos criminales, sí se entiende realmente el significado".
"Cálmate, no pasa nada"
La agente fallecida dijo al asaltante antes de ser acribillada: "Cálmate, no pasa nada", según han desvelado compañeros de esta mujer que se han acercado a la capilla ardiente y que se han mostrado consternados ante el trágico desenlace de esta mujer con un carácter "muy calmado" y "grandes dotes para las labores de mediación".
Su pareja sentimental, Roberto Moral, perteneciente al cuerpo, se encuentra "destrozado" por el trágico fallecimiento de Vanessa Lage, que tiene cuatro hermanos y cuyo funeral se celebrará el sábado en la iglesia parroquial de San Breixo de Parga (Guitiriz-Lugo) un cuarto de hora antes de las dos de la tarde.
Compañeros de Vanessa Lage han señalado a los informadores que el protocolo establece que, tras una alerta, es la unidad que esté más cerca la que ha de reaccionar ante el aviso, y que este ha sido el caso. Del hecho de que ni ella ni el subinspector herido llevasen el chaleco antibalas han destacado que hay un diez por ciento para labores de inspección ciudadana y que no es habitual en España una reacción como la que ha tenido este atracador, principalmente por el hecho de que actuar así significa acabar muriendo.
La subdirectora, en planta
La subdirectora de la sucursal bancaria que resultó herida tras el tiroteo ya está en planta, tras ser operada para extraerle una bala del brazo. De ello ha informado a Europa Press un portavoz de Abanca, que ha explicado que la operación "salió bien" y que está "animada", dentro de lo que cabe. "Esperamos su pronta recuperación", ha añadido la empresa.
La empleada de banca fue cogida como rehén por el atracador, que salió de la entidad de la viguesa calle Doctor Carracido con esta mujer de 36 años agarrada por el cuello y utilizada a modo de parapeto para tratar de escapar con el botín. En el transcurso del tiroteo, recibió un disparo en el brazo y fue trasladada al Hospital Povisa para retirar la bala de su extremidad, operación que tuvo lugar en la tarde del viernes.
El atracador, con antecedentes
El atracador ha sido identificado por la Policía (tras cotejar sus huellas con las bases de datos) como Enrique Lago Fariñas, alias 'el escayolista', según fuentes consultadas por Europa Press. Este hombre, nacido en 1964, tenía antecedentes policiales por diversos delitos, como robos con fuerza y robos con violencia, y ha estado en prisión. No obstante, fuentes próximas a las investigación han precisado que no tiene antecedentes recientes y que su última detención es "de los años 80".
Enrique L.F. se presentó sobre las 14,30 horas en una sucursal de Abanca en la calle Doctor Carracido de la ciudad olívica, ocultando su rostro con una barba postiza, y armado con una pistola del calibre 9mm Parabellum (y dos cargadores). Tras hacerse pasar por cliente, se acercó al mostrador y exigió el dinero.
Una empleada avisó al 091 y se presentó una patrulla. Los dos agentes, Vanesa María L.C. y Vicente J.A.B., dieron el alto al atracador cuando salió con el botín y con la subdirectora de la sucursal agarrada por el cuello, pero éste respondió disparando contra estos policías y otros de refuerzo que se personaron en el lugar.
El portavoz de la Unión Federal de Policía (UFP) Agustín Vigo, sindicato de los dos agentes tiroteados cree que "fuera quien fuera" a atender esta urgencia "se lo iban a cepillar". Vigo ha señalado tras asistir a la capilla ardiente donde se velan los restos de Vanessa María Lage Carreira que el atracador tenía "las ideas claras: o le salía bien o le daba todo igual".
Ha abundado en que Lago Fariñas "no quiso negociar", ya que directamente, tras salir a la calle parapetado tras la subdirectora de la sucursal a la que tomó de rehén, "disparó a quemarropa" a los agentes con los que se encontró de frente. Agustín Vigo ha indicado que la policía apenas tuvo tiempo de decirle siquiera que se tranquilizara "y ya le estaba disparando. No tuvo tiempo a reaccionar", ha añadido.
Tan por sorpresa los cogió la actitud del atracador que los otros compañeros que se habían desplazado al lugar de los hechos "no se creían lo que estaba pasando" e incluso "les costó disparar". Estos policías están "rotos, destrozados" porque, ha dicho, "no nos metemos a policías para matar a nadie".
Abunda el SUP en que "no es de recibo que se malgaste en nuevas divisas y en cambiar el nombre" de la organización mientras sigan saliendo agentes de la academia "sin un chaleco asignado de manera personal, de la misma forma que se hace con el arma reglamentaria".