CiU y ERC han votado este lunes en la comisión de investigación sobre el caso Pujol en contra de la comparecencia del presidente catalán, Artur Mas, el único nombre de entre los propuestos que no ha prosperado.
CiU ha reconsiderado su veto a algunas de las comparecencias solicitadas por la oposición en la comisión de investigación sobre el caso Pujol, permitiendo con su abstención las de la lista conjunta de ERC, ICV-EUiA, C's y CUP, que incluye a los expresidentes Felipe González y José María Aznar.
La comisión de investigación sobre el fraude y la evasión fiscal y el caso Pujol, que ha arrancado en el Parlamento catalán, ha votado una ampliación de las comparecencias aprobadas inicialmente y que habían sido rechazadas por CiU y PSC. Finalmente se ha aceptado tanto la lista conjunta de ERC, ICV-EUiA, Ciutadans (C's) y la CUP, como los nombres propuestos por CiU y por separado por ICV-EUiA y Ciutadans.
CiU y PSC han rechazado las acusaciones de "pacto de silencio" vertidas por parte del resto de grupos, y esta tarde ambos no han vetado la lista conjunta, aunque los socialistas han votado en contra, junto al PPC, de las comparecencias de los expresidentes del Gobierno Felipe González y José María Aznar.
La lista conjunta incluye dos altos cargos de gobiernos de Jordi Pujol, Macià Alavedra y Lluís Prenafeta, el ex tesorero de CDC Daniel Osàcar, el expresidente de la Fundación Orfeó Català, Félix Millet, los empresarios Javier de la Rosa y Fidel Pallerols, y el exjuez Lluís Pascual Estivill.
Mas luchará por el derecho a decidir
Artur Mas ha advertido este lunes de que la capacidad de decisión propia es un elemento sustancial del proyecto de esta comunidad y ha asegurado que Cataluña "luchará por ello". as ha hecho estas afirmaciones ante el fiscal jefe de Cataluña, José María Romero de Tejada, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Miguel Àngel Gimeno, y el conseller de Justicia, Germà Gordó, en la clausura del Día de la Justicia.
Es el primer acto en que se ha podido ver juntos al Fiscal Jefe catalán y al presidente de la Generalitat después de que la Fiscalía Superior de Cataluña se querellara contra Mas por el 9N; ambos se han saludado tras el acto. El presidente ha incidido en que el proyecto que él lidera pasa por "casar la legitimidad de la democracia con la legitimidad del Estado de derecho, y el voto ciudadano con la legalidad, porque llevarlo al límite no es el mejor servicio".
Más no ha hecho ninguna referencia a la querella que pesa sobre su persona, sobre la vicepresidenta del Gobierno catalán, Joana Ortega -presente en el acto-, y sobre la consejera Irene Rigau, pero sí al 9N que, aunque no lo ha citado, ha afirmado que desde Cataluña se pretende soldar la legitimidad de la ciudadanía cuando se expresa en las urnas con la legalidad.
"Lo hemos intentado y nos han cerrado la puerta, y nos gustaría que todos los niveles de las instituciones públicas entendiesen que este mensaje es fundamental para la convivencia de todos en el presente y en el futuro", ha espetado ante la presencia de Romero de Tejada.
Más autogobierno
A juicio de Mas, Cataluña se encuentra en un momento de "voluntad transversal, casi total, de querer tener más autogobierno" y más instrumentos para ello, a los que, ha dicho, Cataluña dará buen uso.
Para ello ha puesto como ejemplo los que la comunidad ya tiene en el ámbito de los servicios penitenciarios, de los que ha recordado que sólo existen dos en España, el estatal y el catalán, que están, a juicio de Mas, a la misma altura; también, el sistema universitario y el de investigación, referente en el sur de Europa.
Para Mas, el Estatuto de 2006 aprobado en el Parlamento catalán fue un "intento fallido" de tener más autogobierno que varó en la mesa del Tribunal Constitucional (TC) porque alguien consideró que no cabía en la Constitución. De esos vientos vinieron estas tempestades", ha asumido Mas, que ha reiterado que el TC no actuó por libre, sino que alguien puso en su mesa el Estatut y, desde entonces, hay un sentimiento de que, en lugar de ir mejorando, el autogobierno va hacia atrás desde hace cuatro años.
"En otro territorio del Estado se puede vivir con indiferencia, pero aquí llora la criatura, porque aquí se vive como una ruptura de la voluntad colectiva", ha asegurado.