Crónica Política

Por qué Rajoy ha elegido (y necesitaba) a Alonso

LLEGA A SANIDAD UN PERFIL PRÓXIMO AL DE SÁENZ DE SANTAMARÍA

Alberto López Marín | Martes 02 de diciembre de 2014
El presidente vuelve a premiar el desgaste de la Portavocía en el Congreso.

Mariano Rajoy ha tardado en deshacerse de Ana Mato y también en anunciar su relevo, pero no ha equivocado el tiro en la elección. Alfonso Alonso hará más falta en el Gobierno que en el Congreso de los Diputados, donde el ya exportavoz del Grupo Popular no ha capitaneado precisamente un tiempo tranquilo.

El nombramiento sorprende por los precedentes, Isabel García Tejerina y Rafael Catalá Polo, que dirigían la atención a las Secretarías de Estado, pero no por las necesidades del presidente en este punto del mandato. Aunque no ligado al área que habrá de dirigir, algo común en los sucesivos ejecutivos en España, Alonso se ha demostrado hábil como gestor y frente a la presión.

Rajoy ha rectificado, ha aprendido de una crisis del ébola que no costó el puesto a Mato pero sí le dio la pista de lo que no debía volver a suceder. Puso al frente de la situación a Soraya Sáenz de Santamaría, de perfil estricto, multidisciplinar y preciso en la comunicación, cualidades que la auparon del 'número 2' en el Parlamento al '2' en La Moncloa. Su cargo lo ocupó el desde este miércoles ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

El pasado jueves, tras el Pleno monográfico sobre la corrupción, Rajoy saludó y felicitó de forma ostensiblemente cariñosa a Alonso, que había vuelto a intervenir con vehemencia y con lealtad al líder y al proyecto. Su tarea ahora es reproducir estas conductas a puerta cerrada y ante cámaras y micrófonos en el muy complicado terreno de la Sanidad, tal y como la vicepresidenta lidia con sus diferentes negociados.

O ese es el deseo de un Rajoy que, harto de fuegos, se conforma con que las circunstancias y los suyos no enciendan nuevos. A un año de las generales, el último vencedor quiere revalidar, para lo que ha ordenado más presencia en las calles y en los medios y, a tenor de su última decisión, atino y medida, pero también carácter en la promoción de las reformas y sus resultados y frente a la embestida de los contratiempos, que los habrá.