‘Rato puede ir seis años a prisión por mentir al accionista de Bankia’, destaca El Mundo en su apertura. La fotografía es para Santi Potros: ‘A la calle después de 35 asesinatos’, titula el diario sobre la excarcelación del terrorista. ‘Más de 50 etarras –como Potros- piden reducir sus penas’, añade la portada, que completan el expediente y suspensión de empleo y sueldo a Íñigo Errejón y la destitución de Javier Rodríguez, hasta este jueves consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid.
Victoria Prego dedica su columna a una Audiencia Nacional “deplorable”, como dice ya desde el encabezado. Aborda la libertad de Potros: “El comportamiento es de una extrema frivolidad y demuestra un desprecio olímpico hacia los ciudadanos y hacia su derecho a vivir con la certeza de que cuentan con unos jueces justos y ecuánimes pero también respetuosos con la sociedad a la que sirven impartiendo justicia”.
Una imagen de Santi Potros ocupa buena parte de la tapa de La Razón: ‘El rostro de la vergüenza judicial’, clama el periódico, en la línea de El Mundo. Igualmente, Bankia ocupa un lugar destacado: ‘Salió a Bolsa con unas cuentas falsas’. Además, ‘Rajoy no abrirá la reforma constitucional esta legislatura ni la llevará en el programa’ y ‘García Legaz –que desmiente al ‘pequeño Nicolás’- denunció a la Policía que le habían usurpado sus cuentas de correo’.
El editorial principal versa sobre la negativa de Rajoy a tocar la Carta Magna. A juicio de La Razón, “ninguno de los problemas que afectan a España tiene su origen en la Constitución”. El texto critica la propuesta de Pedro Sánchez por “poco concreta” e “inoportuna”, además de por “oportunista”, y concluye: “No es de extrañar que Mariano Rajoy haya rechazado una invitación que no conduce a ninguna parte. La Constitución no está para hacer brindis al sol”.
El País no lleva a Potros en portada, sí Bankia, que ‘Engañó a cientos de miles de inversores en su salida a Bolsa’. Pero el primer titular, que abre la edición, es ‘El PP impide que el Congreso debata la reforma constitucional’. Hueco para el CIS con ‘La preocupación por la corrupción se dispara en solo un mes’, y también para la “indignación racial” en Nueva York o para los clubes de fútbol que “amparen a los ultras”, que correrán peligro de descender de categoría.
José María Izquierdo se dirige a Carlos Lesmes, presidente del CGPJ, y opina que la continuidad de Pablo Ruz al frente de los casos que señalan al Partido Popular es fundamental para que la Justicia “recobre el prestigio perdido”. Expone Izquierdo: “Es posible, por supuesto, que Lesmes, ocupado en otras cosas, no haya oído al ministro y a la secretaria general del PP y opte por una solución, con la fórmula que se considere oportuna, que permita la continuidad durante estos seis meses del juez Ruz, como exige la eficacia procesal y el sentido común. O puede darse el caso, qué casualidad, de que todo salga según lo previsto por el sustituto de Gallardón, y tengamos más pronto que tarde a un señor juez interino caído en paracaídas en el juzgado número 5 de la Audiencia Nacional, sin otra posibilidad, quiera o no, que poner en marcha la calculada operación freno y marcha atrás. Normalísimo, dirá Catalá”.
En ABC, Santi Potros, mirando al lector. El titular, ‘Tres jueces liberan al asesino de Hipercor con diez años de antelación’. La portada incluye la ‘Sacudida judicial a Bankia’ y se completa con la destitución de Javier Rodríguez –“que frivolizó con el ébola de Teresa”, matiza el diario- y con que ‘El Gobierno ve innecesario debatir la reforma constitucional del PSOE’.
Ignacio Camacho parece estar cansado ya de política ficción, muy en ejercicio estos días: “El adversario principal del PP es la abstención, el del PSOE es Podemos y el de Podemos, el sistema. Diseñar coaliciones de despacho antes de que hablen las urnas es un ejercicio estéril de ingeniería de gobierno que además los tres contemplan de distinta manera según sus propios intereses. Mientras la derecha suena con el modelo de grossen koalition de Alemania, la socialdemocracia sufre pesadillas con el precedente de Grecia… y los populistas piensan en la experiencia de Bolivia”.