El Mundo titula: “Alegato del fiscal para exonerar a la Infanta”. Dice que Horrach no ve el delito fiscal que sí aprecian el juez y la Audiencia de palma, mientras reclama la aplicación de la ‘doctrina Botín’ para evitar que llegue al banquillo, mientras solicita 19 años y 6 meses de cárcel para Urdangarin y 11 años para Matas. “Degollar a un hombre es menos sádico que fusilarlo”, opina en la portada de este diario Chep Hernawan, autoproclamado líder del Estado Islámico en Indonesia. “Las torturas de la CIA tras el 11-S ‘no sirvieron para nada’”, según pone de manifiesto el informe del Senado de EEUU. Además, “La Bolsa griega se hunde y la prima de riesgo se dispara por el miedo a que Syriza gobierne”.
Victoria Prego, en favor de la Infanta, dice que “la sentencia popular se dictó hace mucho tiempo” y destaca el “esfuerzo” del fiscal Horrach, que a su juicio “tiene algo de heroico porque está apostando todo el prestigio ganado a lo largo de su carrera al todo o nada del destino de Cristina de Borbón”. Para la periodista, pase lo que , “el prestigio de la Justicia va a salir irremediablemente dañado” y que será “una de las consecuencias indeseables de la inmensa irresponsabilidad cometida por ella al acompañar tan insensatamente a su marido por el alegre camino del delito con pretensiones de impunidad”.
La Razón va con un acto, los VII Premos Alfonso Ussía: “Orgullo de España”, es el titular. Otras informaciones de portada: “Cinco autos avalan aplicar la ‘doctrina Botín’ a la Infanta”; “El CGPJ da vía libre a Ruz para que acabe la instrucción de ‘Gürtel’”; “Uber desafía la suspensión de la Justicia y mantiene su servicio en España”; y “EEUU admite que las torturas de la CIA eran ‘brutales y ineficaces”.
Julián Cabrera critica a los partidos que quieren ‘Matar al padre’, en relación con la Transición y la Constitución: “La obsesión del PSOE por reformar la Carta Magna a cuento de la cantinela federalista renquea por muchos flancos, en especial por el de la credibilidad de un Pedro Sánchez que al mismo tiempo pone en cuestión la reforma impulsada hace tres años por su propio partido. (…) Especialmente significativo es el mensaje de otros ‘emergentes’ por su descarada carga de revanchismo facilón: calificar la Transición de pacto vergonzante entre franquismo y políticos cobardes dice bastante poco a favor de unos profesores de ciencias políticas ignorantes de que el cambio de arriba se fraguó desde abajo”.
El País: “La CIA torturó con brutalidad, ineficacia y al margen de la ley”, según el informe del Senado de EEUU, mientras que Obama se compromete a que esos métodos sean ‘algo del pasado’. La fotografía es para la Infanta Cristina, que “está indefensa”. Sin salir de los tribunales: “El juez Ruz solo tiene garantizada la continuidad hasta marzo”. “La aplicación Uber, prohibida en España por competencia desleal”, dice también este diario.
En editoriales, El País cree “obligada” la “renuncia” de la Doña Cristina: “No puede mantener sus derechos a la Corona, por hipotéticos que sean. Cabe esperar que la Infanta tome la determinación por sí misma; de lo contrario, las Cortes tendrían que ocuparse de ello. (…) El rey Felipe VI ha dejado muy claro su deseo de una Monarquía intachable. (…) Sería absurdo comprometer esa posición de integridad, que aplaudimos, manteniendo una zona de sospechas respecto a la línea sucesoria, por remota que sea la posibilidad de que llegara a materializarse. Más allá de las responsabilidades legales, la confianza en las instituciones exige despejar cualquier duda al respecto”.
ABC lleva una portada disputada por una mancha de crudo y otra de gasolina: “Baja el petróleo, no la gasolina”, puede leerse, que dice que las medidas liberalizadoras del Gobierno no evitan que el precio de los carburantes apenas se haya reducido desde junio un 13% de media, frente al 43% del crudo”. El periódico también asegura que “Trias ficha a ‘voluntarios’ por la independencia a diez euros la hora”, para lo que emplea 50.000 euros de dinero público y que el País Vasco “prohíbe por ley consumir alcohol a los menores”.
Ignacio Camacho sostiene que “si Don Juan Carlos aún fuese Rey el pliego de acusaciones del caso Nóos se habría convertido en una bomba bajo el trono”. El periodista matiza que “tampoco va a resultar grato para el actual Monarca someterse a este penoso conflicto”, pero que “desde el principio era consciente de que no tenía soluciones fáciles ni caminos intermedios”. En todo caso, concluye, “es el sometimiento imperativo a la justicia y a la ley, ni más ni menos”.