tras el abandono de san gil
Miércoles 21 de mayo de 2008
No han faltado escollos en esa ruta desde que hiciera pública su intención de seguir al frente del partido y de ser de nuevo el cabeza de cartel en los populares en las elecciones generales que, en principio, se celebrarán en 2012.
La presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, se ha encargado de amargarle más de una jornada con declaraciones que en algunos momentos dejaban entrever que podría encabezar una lista alternativa para dirigir el partido.
Declaraciones que llevaron a una dura contestación de Rajoy advirtiendo, sin citarla a ella expresamente, que quien quisiera abandonar el PP para irse al partido liberal, que lo hiciera.
La baja de Eduardo Zaplana en el Congreso y la renuncia de Angel Acebes a seguir siendo el secretario general del PP estaban escritas en las páginas de la previsible historia del partido tras el resultado de las elecciones generales.
No lo estaban tanto otras declaraciones de dirigentes como Gustavo de Arístegui o Jaime Mayor Oreja, pero nada habrá afectado más a Rajoy que la decisión que le ha trasladado hoy María San Gil al ser considerada un referente en el País Vasco y un símbolo de algunos de los principios y valores del partido.
Parlamentaria vasca y ex concejala del Ayuntamiento de San Sebastián, esta licenciada en filología bíblica trilingüe nacida en 1965, casada y con dos hijos, vio marcada su vida personal y política en el momento en que fue testigo del asesinato a manos de ETA de su compañero de partido Gregorio Ordóñez.
Fue a partir de entonces cuando redobló su compromiso político, y en 1996, un año después de ese asesinato, fue elegida secretaria general del PP en Guipúzcoa.
Un cargo del que dimitió en diciembre del mismo año por discrepancias con el presidente del partido en esa provincia, Ricardo Hueso, dirigente al que sustituyó cuatro años después.
San Gil fue aumentando su presencia en la dirección nacional del PP asumiendo responsabilidades en los sucesivos congresos celebrados por esta formación política.
Y estaba llamada a mantener esa cuota de protagonismo en el Congreso de Valencia ya que era una de las encargadas de redactar la ponencia política.
Pero adujo no estar de acuerdo con algunas de las cuestiones que se barajaban para incluir en esa ponencia, y aunque finalmente no figuraron en ella, dijo haber perdido la confianza en Rajoy. En su reunión de hoy, no pudo recuperarla y parece haber tirado la toalla.
Rajoy no, y ha asegurado esta noche que la seguirá respaldando "tome la decisión que tome". La historia de la nueva etapa del PP continúa y aún falta un mes para su Congreso.
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