Opinión

El gran legado de la Duquesa de Alba, de Cayetana de Alba

TRIBUNA

Francisco Diéguez | Lunes 15 de diciembre de 2014
La hija del Duque de Alba vivió durante varios años en Londres durante la guerra de nuestro país y sobretodo en el período en el que el Duque fue embajador en Inglaterra. Durante todos estos años el Duque tuvo la gran idea de que su hija estuviera presente en todos los actos que se produjeran en la embajada, comidas, cenas, recepciones y actos en los que interviniera el embajador. El Duque quería que su descendiente estuviera muy enterada de los acontecimientos que se sucedían continuamente. Por este motivo cuando Cayetana de Alba pasó a ser la Duquesa de Alba fue una mujer muy preparada para tal fin.

Para que les voy a contar yo lo que se ha escrito y escrito sobre la actuación de la Duquesa. Arregló y puso a las exigencias de las circunstancias su gran patrimonio, sus grandes colecciones de antigüedades y sobre todo su gran e importante colección de pinturas, cuadros que algunos tienen hasta cierta relación con los grandes hechos de sus antepasados en favor de la corona.

En toda esta labor la Duquesa cumplía el cometido que se tuvieran como Duquesa, pero Cayetana y la Duquesa era su doble personalidad. Cayetana era una artista y estuvo toda su vida rodeada de artistas y como vivía a medias entre Sevilla y Madrid el arte que más le atraía era el Flamenco, dominado principalmente en su más alto estilo por la raza gitana.

La Duquesa se encariñó tanto con los gitanitos que llegaron a ser sus hermanos, hasta tal punto entre la Duquesa y Cayetana de Alba, que en sus últimos momentos quiso morirse como Duquesa y como Cayetana para la eternidad con sus gitanos, y pidió ser enterrada en el Valle, Santuario de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias, Coronada Hermandad de los Gitanos, donde pertenecía la Duquesa desde su juventud. Con este gesto, no sé si fue preconcebidamente o por su gran cariño a los que consideraba sus hermanos, fue con lo que la gran Duquesa pasará a la historia.

Un día el mundo se sorprendió cuando se enteró de que el país más poderoso de la tierra era gobernado por un hombre de color, el impacto de que la Duquesa haya demostrado de que la raza paya y la raza gitana sean la misma, mostrado en su convivencia es tan importante como lo de la raza de color. Aunque naturalmente la noticia no sea tan importante, pero seguro que poco a poco pero sin interrupción cumplirá su imprescindible fin.

La raza gitana se que te dirá, gracias Duquesa, gracias Cayetana, por nuestra parte nunca te faltará una flor...