Cultura

La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando tiene nuevo director

SESIÓN PLENARIA

EL IMPARCIAL | Lunes 15 de diciembre de 2014
Fernando de Terán ha sido elegido este lunes nuevo responsable de la academia.

La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando ha elegido este lunes a Fernando de Terán como nuevo director. De Terán, que toma el relevo de Antonio Bonet Correa, fue nombrado académico en 2002. Desde 2010 ocupa el cargo de secretario general, según informa la academia en una nota de prensa.

Fernando de Terán Troyano (Madrid, 1934) se doctoró en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid en 1966. Ha dirigido órganos urbanísticos o estrechamente relacionados con el urbanismo en la Administración Pública del Estado y en el Ayuntamiento de Madrid.

Además de arquitecto urbanista, configurador y organizador del planeamiento urbano, De Terán ha desarrollado una actividad docente dirigida a la formación y difusión de los conocimientos especializados en urbanismo. Fue catedrático de Urbanismo en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos de la Universidad Politécnica de Madrid y de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura, donde dirigió el departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio, siendo nombrado profesor emérito en 2001. Es miembro numerario del Instituto de Estudios Madrileños y asesor científico del Comité Nacional del ICOMOS en España.

Desde mediados de la década de 1970, Terán manifestó un interés creciente por los problemas urbanos de la herencia española en América. Otro eje que vertebra las aportaciones de Terán a la cultura urbanística –consustancial a su actividad de arquitecto urbanista y de docente universitario–, es su faceta intelectual, reflexionando sobre la naturaleza del urbanismo e indagando acerca de la problemática de la ciudad y el territorio.

Su pensamiento está determinado por el espíritu de reforma social, por la vocación de poner sus conocimientos al servicio de la mejora social a través de un espacio más funcional y, en suma, por la voluntad de mejorar la calidad de vida de los usuarios de la ciudad. Ha consagrado gran parte de sus acciones al análisis y a la defensa consecuente de un planeamiento que necesita adecuarse, en cuanto a su método, a las circunstancias que lo rodean.

En ese planeamiento flexible que propugna Terán, la forma de la ciudad es el resultado estético que debe perseguir toda ordenación teniendo en cuenta los condicionantes sociales y económicos.