"A demás de la supervivencia del paciente con un tumor grave, preservamos la calidad de vida".
Una combinación de
radioterapia externa, braquiterapia de alta dosis y de
fármacos ha conseguido la
curación de un 91 % de los cánceres de próstata de alto riesgo tratados en el
Instituto Catalán de Oncología (ICO).
El estudio se publica en la revista especializada
Rediotherapy and Oncology y lo han presentado este lunes en rueda de prensa sus responsables, que iniciaron el ensayo en 2002, con el seguimiento de
400 pacientes con cáncer de próstata.
El jefe del Servicio de Oncología Radioterápica del
ICO, Ferran Guedea, ha explicado que "la combinación novedosa de estos tres métodos ha supuesto unos resultados muy positivos, logrando el 91 % de curación de pacientes con un tipo de cáncer muy agresivo". Guedea ha subrayado que los resultados del sistema "son los mejores resultados mundiales" y ha destacado que, "además de la supervivencia del paciente con un tumor grave, preservamos al máximo la calidad de vida".
El adjunto a la dirección de conocimiento e investigación del ICO, Josep Ramon Germà, ha asegurado por su parte que
"hoy es un gran día porque podemos trasladar un avance médico a la clínica, al día a día de los pacientes".
El cáncer de próstata es el más frecuente en los hombres en Cataluña, según datos del ICO, y cada año se registran unos
5.000 nuevos casos, que se prevé que en 2020 lleguen a los 6.000 debido al aumento de la esperanza de vida de los ciudadanos, ya que es un tipo de tumor asociado a la edad.
El cáncer de próstata es uno de los que tiene
mejor pronóstico y tratamiento y en la mayoría de los casos la supervivencia a los cinco años es del 84 %. A pesar de ello, en una proporción de casos (40 %) el tumor es más agresivo y compromete la supervivencia de los pacientes.
El tratamiento habitual de este tipo de cáncer es la
extirpación, aunque puede provocar efectos secundarios como disfunciones urinarias o sexuales y puede estar desaconsejada en algunos casos, en función de las características de los pacientes.
El sistema que ha ensayado el ICO consiste en la administración cada día durante 6 semanas (40 sesiones) de radioterapia externa de alta precisión y la aplicación de
braquiterapia.
La coordinadora de la Unidad de Braquiterapia del Servicio de Oncología Radioterápica del ICO, Cristina Gutiérrez, ha asegurado que "la braquiterapia es la mejor manera de aplicar el medicamento porque radias exactamente la zona que quieres atacar, provocando un daño mínimo en los órganos de alrededor". El tratamiento con braquiterapia consiste en la colocación de una fuente radiactiva dentro o en la proximidad del tumor, que emite una radiación que destruye las células malignas. El tratamiento finaliza con la aplicación de un tratamiento hormonal para bloquear las hormonas que favorecen el desarrollo de las células cancerígenas.