“La gente me pregunta cómo descubrí Malawi. Y no lo sé. Malawi me descubrió a mi” –comento la actriz que, vestida de Chanel y con joyas de Chopard, presento personalmente el documental. Fiel a su fama de impuntual, “la ambición rubia” se hizo esperar. Quince minutos después de la hora prevista, Madonna hizo su entrada acompañada de Sharon Stone, con quien participa esta noche en la gala benéfica contra el Sida, todo “un clásico” en Cannes donde, el pasado año, se pago una altísima cantidad de euros por un beso de George Clooney.
La Stone prometió que, en esta edición, la sorpresa iba a ser mayor… asi que todo el mundo esta expectante ante tan seductora promesa.
Antes de acudir a la presentación del documental, Madonna y Stone habían pisado la alfombra roja de la premiere del "Che", en la que volvió el glamour en todo su esplendor. La “plana mayor” de la película, encabezados por el director Steven Sodenberg y su protagonista principal, Benicio del Toro, compartieron protagonismo con otros compañeros de reparto como el brasileño Rodrigo Santoro, los españoles Carlos Bardem y Oscar Jaenada o el cubano Jorge Perugorría.
Contra todo pronóstico, cuando se le creía viendo la final de la Liga de Campeones en el hotel, Maradona apareció en la “red carpet” para apoyar la figura del CHE, al que considera “un hombre a imitar. Debe ser el ídolo de todos, porque todos en el fondo somos un poco Che Guevara”. Casi pisándole los talones llego Mike Tyson, al que días antes el argentino había definido como “triste y decadente”. Ante los fotógrafos no llegó “la sangre al rio”, dentro del auditorio no sabemos si hubo algo más que palabras.
La aparición de Eva Herzigova y Naomi Campbell eclipsó a la mismísima Natalie Portman quien, en su condición de miembro del jurado, acude disciplinada a todas las proyecciones oficiales. Sus bellezas no pasaron desapercibidas y dieron realce a una noche que, desde horas antes, se preveía diferente. Grupos de música cubanos, ataviados con los trajes típicos de su país, hacían bailar a los presentes al ritmo de su salsa caribeña. Nadie, ni siquiera Maradona, puso evitar moverse al ritmo de esos sones.
A ultima hora de la manana, el palacio del festival se revoluciono ante la “clase magistral de cine” de Quentin Tarantino. El director de cine vino a Cannes para hablar de lo que mejor sabe hacer: rodar películas”. Quiero hacer cine, tengo necesidad de hacer cine –comentó al comienzo de su “máster class”-. La razón por la que no hago mas películas es porque también quiero tener tiempo para vivir mi vida” aunque, para tranquilidad de sus incondicionales, aseguró que no entraba en sus planes abandonar el cine y que todavía “tiene cuerda para rato”.
Mañana se presenta un día tranquilo en proyecciones, pero lleno de información social que vendrá generada por la gala benéfica AMFAR, de ayuda contra el Sida, que se celebra esta noche. El festival ya ha entrado en su recta final, pero nada indica que no van a seguir ocurriendo cosas. Los veteranos saben que “Cannes siempre tiene un conejo guardado en la chistera”. Y nos lo demuestran todos los días…