... porque la valía política no se adquiere ni por vía hereditaria ni por vía conyugal...Dña. EA me hace mucha gracia; la veo un poco pisacharcos que se recrea en su chapoteo, a ver a quién salpica, pero es tan sólo mi percepción de pisacharcos aficionado.
Ya es mala pata, justo cuando Dña. EA se inmola como candidata a la alcaldía de la Villa y Corte, me doy de bruces con una portada del 18.09.2012 con este titular:
“EA tira la toalla. Su enfermedad y el declive dentro del partido mueven... a abandonar todos sus cargos públicos”. Así
“EA puso fin por sorpresa a una brillante carrera política de más de 42 años...”.
Por sorpresa, ¡ja! En mi opinión de manera inexplicada porque, por entender de otra guisa el ejercicio de la democracia –nada de partidos leninistas y de “las listazas las hago yo” –, uno espera explicaciones convincentes en lugar de espantadas. Pero
una voce poco fa y nuestra
democracia no da para más.
Para incorporarse por el tiempo justo a Turespaña... antes de fichar por una empresa de cazatalentos [¿¿¿...???].
“Poco ha durado Esperanza Aguirre como funcionaria en el Instituto de Turismo de España. Tres meses después... causa baja de la función pública para pasarse al sector privado. En concreto... ficha por la firma de cazatalentos S. & C., especializada en la contratación de altos directivos para las principales compañías del Ibex 35.” [
elconfidencial.com/2013/01/14].
Lagarto, lagarto!, me dije, a la vez que supuse que no acreditaría ciertos nombres propios en su haber; mentarlos a toro pasado no es amable.
Otro gesto confuso de Dña. EA. Los que más me asombran se refieren a
sus principios liberales –a los que ella acude, o elude; no le conozco pronunciamiento acerca del 56.3, por ejemplo–, y a los que me vuelvo a referir como ya hice aquí mismo en
Liberales.
Así, con ocasión de la votación para la elección de Ignacio González como secretario general del PP de Madrid, en sustitución de Francisco Granados [¡atiza, D. FrGr. hummm...¡], me llamó la atención que dijera que
“… no fue por unanimidad, ya que a la búlgara no hay votación ninguna, porque el PP no es un partido leninista, sino que es un partido liberal" [
Libertad Digital].
Cabe aducir al respecto claros errores de concepto: creo que en esa Bulgaria referida todo, congresos incluso, era de corte estalinista –el leninismo es otra cosa–; y del carácter liberal del PP no vale la pena ni hablar.
Acaso quiso desembarazarse de una vez del
“no queremos un PP leninista” que oyera en Serrano, esquina Hermosilla, aquella tarde de manifestación y de
Amadeus, la función de A. Boadella; también es mala pata que yo lo presenciara.
O quizás daba cumplimiento a la amable y
aparentemente desatendida invitación
«Y los “liberales” que se vayan al partido liberal» que recibiera tras la apoteosis congresual de Valencia. Con irse de un PP –el del jefe–, al otro PP, el liberal [¿¿??], bastaba. ¡Pedazo de viaje!
Eso sí, Dña. EA, consciente de su
declive dentro del partido, tiene muy claro ante quien hay que inmolarse: no ante el cuerpo electoral sino ante al mismo Sr. que le formuló la invitación, el que hace las listas en esa cosa galdosiana;
«Las listas las hago yo», afirmó.
Cosa galdosiana, ciertamente. Una amalgama de presuntos liberales; democristianos; socialdemócratas; conservadores a la inglesa; a la francesa; a la alemana...; monárquicos y republicanos; centralistas y autonomistas; etc., sólo admite el descarriolado empaste del reparto de cuotas de poder; ¡arenas movedizas!. Punto. Cenáculos de conspiradores y centros de destinos, que decía D. Benito de los partidos y camarillas de su época, para quien era obvia la imposibilidad de entrar en la cosa pública
sin enfangarse hasta el cuello [El grande Oriente].
Bien sabe Dña. EA que con su chapoteo hay quien se ve salpicado; si por fuerza o de buen grado no lo sé, allá cada cual con sus conductas. Me refiero a D. Manuel Pizarro, quien en enero de 2013 aceptó su ofrecimiento de ser
fiscal anticorrupción en el PP de Madrid;
vozpopuli.com/actualidad/20239. El mismo Sr. Pizarro, el ex nº 2 de la lista del jefe preterido de inmediato en favor de Dña Soraya.
De lo que no he vuelto a tener noticia es del fruto de ese trabajo: no niego que lo haya habido, digo que yo no he tenido noticia; aunque bien es cierto que no estoy empapado de actualidad.
¡Qué cosas tan tremendas le han ocurrido a D. Manuel Pizarro en esa casa! Tras su brillante paso por el parlamento catalán, ¡cómo le hicieron descarriolar en el debate con el Sr. Solbes! Y como ni conozco a nadie que quiera tener de nº 2 a alguien mucho más brillante que él, ni en política suceden por azar ciertas cosas, pienso lo que pienso porque los hechos posteriores me inducen a ello.
Y sospecho que de aquella portada del piececito juguetón, en el magazine, que arrojaba la obvia pregunta de quien era el James Mason del reparto (portada que en su momento me pareció obscena; innecesaria exhibición de quien acabaría defenestrado), ha derivado lo suyo).
Así que Dña. EA, si a estas alturas su ofrecimiento no es una traca final, una inmolación definitiva para acabar su carrera como mártir de su propio partido, por el que tan denodadamente se ha sacrificado pudiendo haber seguido tan tranquilamente en su puesto de Turespaña desde el principio, es que yo soy un visionario sin remedio.
¡Vaya regalito el suyo. Si aceptan su oferta... Y si no...!
Pese a todo he echado en falta algún “por qué”, algún “para qué”, siquiera retóricos; para disfrutar un poco más, vamos. Por ejemplo,
“porque la valía política no se adquiere ni por vía hereditaria ni por vía conyugal” hubiera supuesto una delicada caricia a los dos últimos regidores...
Creo en la racionalidad abstracta de mi ciencia, la Física, que se soporta en un uso muy preciso del lenguaje, a la vez que tengo bien claro de qué va el asunto. Ahora bien, aceptar que la más sofisticada herramienta que la mente humana haya sido capaz de concebir sirva de recurso para la confusión, ni por asomo. Y
liberal no puede tener un significado a conveniencia.
Bien es cierto que nadie puede reprocharle a Ud. haber metido mano en la caja, lo cual parece muestra de virtud más que sobrada en estos tiempos que corren, pero me ciño a mis parámetros de enjuiciamiento político. A sabiendas de que la
mia voce poco fa.
Y como no acabo de creerme que tire la toalla –hasta el colofón de las vértebras todo es toro y sus escarceos más recientes no tienen desperdicio–, le ofrezco con mi peculiar liberalidad el nombre de
Quierofocos.com para que haga públicas en esa web en ciernes sus propuestas electorales.