Fue allá en el alborear de la primavera pasada cuando el programa radiofónico
La Divisa se hizo mayor, se fue de casa y se independizó alojándose en un pequeño pero coqueto apartamento digital:
www.ladivisa.es. Le queda poco para cumplir el año y afortunadamente “
todo va bien”.
Uno de los primeros reclamos de la web fue dar fe del embrión de rápida gestación del grupo empresarial taurino de mayor expansión en La Fiesta de hoy:
EL EQUIPO A.
Así le “bautizamos”, con permiso de los exclusivistas de noticias taurinas y correveidiles adjuntos
Simón Casas, es su cúspide piramidal.
Una especie de
comandante Dorado pero sabiamente mejor rodeado y con el “
charme” francés de la seducción –a veces pretendiendo el encantamiento-, firme creyente en sí mismo (¡que importante es la autoestima! a veces traicionera) ganándose la voluntad de los principales ganaderos y las figuras aunque no a coste cero. Las más de las veces con un bolsillo reciclable hasta exprimir el último euro multiplicador de panes y peces. Se da, algo, un aire, al impar
Diodoro Canorea, al que –a lo mejor a
Simón, también- debieron bautizar como
Andrés…
…por el interés con que todo el toreo profesional, no empresarial, le veneraba entonces y los de hoy le añoran.
Venenosa herencia de gran prohombre del “toro” que hoy sufren sus herederos, “
los malos de la película”.
Su gestión en
Nimes, bien en directo, en diferido o en play back fue, es, un punto de apoyo para como
Arquímedes mover el mundo taurino.
Luego su expansión a otros cosos franceses sólo o en compañía de otros/as, pero siempre como “gurú”.
Tras una larga travesía de experiencias de todo tipo quizá, recientemente, fuera
Valencia (2ª fase) la herramienta para con ese punto de apoyo “
nimois” catapultar su mensaje.
Casi siempre más idealista que pragmático, más de corazón caliente que cabeza fría; vehemencia espontánea antes que prudencia calculada. Creo que sincero siempre.
Arropado lealmente por
Enrique Patón, siempre,
Nacho Lloret, desde chiquitito, y
Santiago López, cuando Dios quiso, ahí está la gestión: excelente, para mí.
Quizá por ello repiten.
Su participación en
Las Ventas madrileña sería un punto de inflexión.
Más para el currículo que en su autonomía de gestión, pero ahí está en la foto. Una instantánea con marco de plata posando en la mesita de noche hasta guardarla celosamente en un cajón, por ser, ahora, irrelevante dentro de su “
holding”, pero
negativo a revelar en 2016 con otra camiseta societaria.
Nace el “equipo A” con el rescate de
Alicante, el despertar de
Granada y su capacidad de asociación con
Cutiño -el otro empresario “
cuidado” por las figuras- para el relanzamiento de
Málaga y el resurgir de
Zaragoza.
Todos, o la gran mayoría, los que no viven de esto –afición, opinión pública y publicada, parece estamos de acuerdo:
impecables gestiones taurinas.
Objetivos, no fáciles, conseguidos y para muchos “
medalla de oro” con distintivo rojo, pasión, por su contribución a frenar el desmantelamiento de La Fiesta en plazas contrafuerte del circuito de ferias.
Dos precisiones: quedó insinuado que los que viven de esto, más felices todavía –motivos tienen, Perogrullo dixit- y que las posesiones en Francia consolidan su buen hacer taurino, lo que los apologetas calificarían de “
excelencia”.
Un patrimonio de gestión que no se corresponde, los indicios son claros como el agua, con un balance económico parejo, al menos equilibrado, y sí, al parecer, negativamente acumulativo.
Una serie de plazas importantes, sobre el papel saneadas, o camino de, con unas cuentas con metástasis necesita una reflexión previa a una decisión.
Un plan B que Simón, en La Divisa –al menos- ha propuesto llamando a las figuras a participar del negocio en función de la generación de recursos.
Un plan B llamando a las administraciones a ser parte del rescato.
Un plan B que asegurase la viabilidad, desde la estabilidad y el saneamiento financiero suyo y del resto del sector, que se está manifestando, más o menos, en los mismos términos.
Los refuerzos para
el plan B ni han llegado, ni se les espera.
El “grupo” de plazas del consorcio Casas cotiza en la bolsa taurina.
Pero para empezar de cero, limpio de hipotecas agobiantes.
Es mollar para inversionistas, ambiciosos, trepadores, medradores y comisionistas.
Es, además, una plataforma de futuro inmediato cara a que en sus dominios no se ponga el sol con
Madrid como meta y seguir con
Sevilla como oscuro objeto de deseo. Incluso
“la México”. El toreo a sus pies.
Es un traje a la medida para que quien, tras la chapuza hortera y mafiosa de la “
toma de la Maestranza”, pretende, por voluntad propia o inducido por mercaderes, tener el mundo del toro a sus pies.
Y, es un momento decisivo para que
Simón Casas disfrute de él y su familia. Lo hizo, en circunstancias similares
Fernando Domecq. En otro ámbito, en una lucha de adinerados, lo hizo
Paco Medina, sin necesidad económica por unos miles de millones de pesetas del emergente
Sanromán.
Volviendo a “autos” primero fue el independiente
Morante el que entró en el “club” y recientemente
Talavante en las circunstancias, penosas, que todos conocemos.
Por tanto, si la operación se consuma nadie criminalice al “
productor” francés.
No hace más que recoger el fruto de un buen trabajo devorado por la opresión financiera sin que los “
colegas” apoyen; antes criticar y murmurar por lo bajo.
Y tiempo va a haber para analizar los pros y los contras de la operación.
Las circunstancias llevan al
PLAN A.
Como se decía en la película (espejo de actitudes y comportamiento) “
es una oferta que no podrá rechazar”.
Ni él, ni muchos; si se lavan la cara por la mañana.
PLAN AUn cuento de Navidad cuyo parecido con la realidad puede ser pura coincidenciaSegún mentideros consentir la adquisición de más del 50% del negocio (Casas-Cutiño) por parte del grupo expansionista. Se habla del 55%.Será a partir del 10 de enero cuando las negociaciones vayan tomando cuerpo.Reyes Magos, atrasados, sin carta previa, antes al contrario (a cobro revertido), que vienen de
Oriente (ruta de Colón).
Hay quien si haber arriesgado un alamar, muchos, ahora se echarán las manos a la cabeza en previsión de una “
ciclo génesis” –fenómeno que se produce en los golfos de
México- para la tauromaquia y en la que las propiedades públicas de las plazas en almoneda tendrán que hilar muy fino para procesar la legalidad de la operación o estar “muy pasaos” para mirar para otro lado.
El futuro, suponiendo que “
el cuento” sea realidad, está por escrutar.
Sí un hecho es incontrovertible por histórico:
en toda conquista por invasión, o no, que produce bastardo mestizaje
el gran problema, siempre, es (será) el criollo.