El Comité Olímpico de Estados Unidos (USOC) eligió a Boston como ciudad aspirante a los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2014 por encima de las otras opciones presentadas: San Francisco, Los Ángeles y Washington. Ahora entra dentro de la terna de candidatas mundiales que, de momento, incluyen a Roma, París y una ciudad alemana (Berlín o Hamburgo).
El plazo para presentar cualquier candidatura ante el Comité Olímpico Internacional acaba en septiembre de este año y la decisión sobre la sede de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2024 se tomará en 2017.
Tras organizar los Juegos de verano de 1996 en Atlanta y los de invierno en Salt Lake en 2002, este será el tercer intento del USOC de volver a traer unos Juegos a territorio estadounidense después de los fiascos de Nueva York 2012 y Chicago 2016.
El presidente estadounidense, Barack Obama, mostró el respaldo de la Casa Blanca al proyecto con un comunicado en el que muestra el “fuerte apoyo al esfuerzo para traer los Juegos Olímpicos y Paralímpicos a los Estados Unidos”.
La candidatura de Boston se aleja de los grandes proyectos y dispendios y centra su discurso en la racionalización de sus recursos, dada la cantidad de colegios e instalaciones deportivas ya existentes, aunque no cuenta con un gran estadio por lo que plantea uno temporal al sur de la ciudad.
Pese al entusiasmo mostrado por las autoridades locales, el proyecto cuenta también con una fuerte oposición, representada por “No Boston Olympics”, que critica la opacidad del proceso de selección y la ausencia de detalles concretos sobre la candidatura.