Los comandos especiales acabaron con el terror. Por Borja M. Herraiz Imágenes.
Un doble asalto por la fuerza de los comandos especiales de la Gendarmería y la Policía francesa, ha puesto fin a tres días de violencia y pánico terrorista en París. En dos operaciones han sido abatidos los responsables de la masacre en Charlie Hebdo y otro terrorista que mató a cuatro personas en un supermercado judío.
Tras más de 60 horas de tensión y violencia, una huida de ida y vuelta por el noreste de París y con la capital gala sumida en el caos y el pánico terrorista, todo empieza a volver a la calma y es hora de recapitular lo que han sido los últimos tres días en Francia, en la que al menos
han fallecido 19 personas, entre las que se cuentan tres yihadistas vinculados a Al Qaeda: los hermanos
Saif y Cherif Kouachi y
Amedy Coulibbaly.
Después de asaltar la redacción de la revista satírica francesa
'Charlie Hebdo' el pasado miércoles por la mañana asesinando a doce personas, los hermanos Kouachi se dieron a una fuga que les llevó en un errático viaje por la región de Picardía, al noreste de Francia, huyendo de cerca de
90.000 efectivos de la Policía y el Ejército francés.
Después de lograr escapar al cerco policial durante todo el jueves, el viernes por la mañana robaban un coche a una mujer en en la localidad de Montagny-Sainte-Félicité, en el departamento del Oise, a unos 45 kilómetros de la capital francesa, y acababan en un polígono industrial en
Dammartin-en-Goële, donde secuestraban a un rehén en una imprenta tras un intercambio de disparos con la Policía.
Rápidamente, un amplio dispositivo de seguridad se ponía en marcha en la zona, declarada en
estado de alerta. Los colegios de la zona, con un millar de alumnos en sus aulas, eran evacuados y se pedía a la población local que no saliera de sus casas y bajaran las persianas hasta nuevo aviso.
Tras ocho horas de tenso secuestro, el cansancio y la tensión acumuladas empezaban a hacerles mella y provocaba que ambos hermanos empezaran a disparar contra los agentes especiales de la Policía francesa, pertenecientes al GIGN y que habían acordonado la zona por precaución, por lo que las fuerzas del orden se vieron obligadas a dar comienzo al asalto de la imprenta.
Poco antes de las 18.00 horas, numerosos
disparos y explosiones se escuchaban en la campiña francesa. Una espesa columna de humo blanco proveniente de los gases lacrimógenos utilizados por los comandos de asalto se elevaba en el cielo ya casi anochecido. El fuego cruzado apenas duraba un par de minutos y todo el mundo se mantenía en vilo a la espera de tener noticias desde dentro de la imprenta.
Finalmente la gendarmería confirmaba que los dos hermanos, uno de los cuales reconoció a una cadena de televisión haber recibido ayuda de
Al Qaeda en la Península Arábiga, habían resultado muertos en el transcurso del asalto y que el rehén se encontraba sano y salvo. Al menos un agente de policía resultaba herido leve durante la operación.
Uno de los héroes de esta tragedia podría ser el propio dueño de la imprenta, quien se habría ocultado durante siete horas dentro de su negocio comunicándose con la gendarmería por teléfono móvil, a la que informaba de las maniobras de los hermanos Kouachi.
Tragedia en el supermercado kosherUn final no tan feliz es el que se ha vivido en el este de París. A media jornada, Amedy Coulibbaly, un hombre de 32 años que arrastraba una
condena de prisión de cinco años impuesta a finales de 2013 por pertenecer a una célula que ayudó a un líder yihadista a intentar huir del país, entraba en un 'Hyper Cacher' cercano a la Porte de Vincennes, un local de comida kosher frecuentado por la comunidad judía, y secuestraba a un número indeterminado, pero cercano a la veintena, de personas.
Las primeras informaciones hablaban de que Coulibbaly estaba acompañado en el asalto de su pareja de 26 años,
Hayat Boumeddiene, aunque finalmente se confirmaba que el joven de origen maliense estaba sólo en el local y fuertemente armado con un fusil AK-47, una escopeta y una pistola. La mujer sigue en búsqueda y captura y se han repartido circulares con su imagen por todo el país.
Se sospecha que Coulibbaly, que en varias ocasiones gritó a los policías que lo cercaban
"Ya sabéis quien soy", estaría detrás del tiroteo de una agente de policía ayer jueves también en París.
El secuestrador, que según algunas fuentes se mostraba sorprendentemente calmado y sereno por teléfono, tenía una sola y clara reivindicación: la puesta en libertad inmediata de los hermanos Kouachi, a los que conocía por pertenecer los tres a la misma célula de Al Qaeda. Es más, el menor de los hermanos y Coulibbaly
habrían viajado juntos a Yemen para ser entrenados por la red terrorista e incluso se cree que podrían haber combatido en Iraq contra las tropas de Estados Unidos.
Tras varias horas de tensa espera, en las que la psicósis terrorista llegó a ver amenazas por toda la ciudad, como una alarma falsa de un tirador en la Plaza del Trocadero u otra en la sinagoga de la Victoria, la principal de la capital, las fuerzas del orden galas, forzadas por los acontecimientos de la imprenta en Dammartin, entraban en el supermercado abatiendo al secuestrador.
Por desgracia, al menos
cuatro rehenes habrían resultado también muertos y otros siete, tres de ellos policías, se encuentran heridos de diversa gravedad, por lo que el número de fallecidos podría verse incrementado en las próximas horas. Algunas fuentes apuntan a que uno de los rehenes fallecidos podría ser en realidad un
segundo secuestrador no identificado.
En una conversación telefónica que Coulibbaly mantuvo con la cadena de televisión "BFM TV" dos horas antes del asalto policial, el terrorista aseguró haber matado ya en ese momento a cuatro clientes del supermercado. También se ha revelado que cuando los miembros del cuerpo de elite de la policía, RAID, lograron entrar en el establecimiento descubrieron que el yihadista había preparado una
trampa con explosivos.
En esa misma llamada, Coulibbaly dijo obeceder al "califa del
Estado Islámico", Abu Bakr al Bagdadi, y que se había coordinado con los hermanos Kouachi para cometer sus crímenes. Por su parte, los hermanos abatidos en la imprenta a las afueras de París habían reconocido en otra conversación con la misma cadena que recibian órdenes y financiación de
AlQaeda.
Momento en el que los comandos especiales asaltan el supermercado de Vincennes. Fuente: Youtube / BFMTV
Con el asalto al supermercado se pone, en principio,
fin a tres jornadas trágicas en la capital de Francia. Una veintena de personas han resultado muertas y otras tantas heridas y el corazón de los franceses se ha visto apuñalado en su propia capital.
La sinrazón terrorista de los yihadistas ha atacado Occidente y podía no ser un hecho aislado, puesto que los servicios británicos han alertado de la posibilidad de
nuevos atentados en fechas próximas. Por lo pronto, una ola de indignación atraviesa toda Francia y toda Europa, miemtras que no son pocas las voces que defienden una política antiterrorista y de inmigración más dura, en algunos casos entonando cantos islamófobos.
Ahora la violencia da paso a la reflexión y a la investigación. ¿Cómo pudieron escapar los hermanos Kouachi al cerco policial en París? ¿Por qué estaba en libertad Coulibbaly si fue condenado a cinco años de prisión en 2013? ¿Estaban bajo vigilancia los tres secuestradores? ¿Qué papel ha jugado Hayat Boumeddiene? ¿Qué caso se le hizo al aviso de Argelia del 6 de enero de un inminente ataque terrorista en París? ¿Estos atentados son consecuencia de una lucha fratricida entre Al Qaeda y el Estado Islámico por la hegemonía del yihadismo internacional? ¿Qué heridas dejarán estos sucesos en la de por sí tensa sociedad francesa? Demasiadas incógnitas en el aire que la opinión pública gala espera que se resuelvan en los próximos días.
Por lo pronto, este domingo está convocada una
multitudinaria manifestación en contra del terrorismo y en condena a los ataques de estos últimos días y a la que asistirán, además de François Hollande, numerosos dirigentes europeos, como
Mariano Rajoy, Angela Merkel, Matteo Renzi, Donald Tusk, Jean-Claude Juncker o David Cameron, entre otros. La que no estará presente será
Marine Le Pen,líderdelpartidodeultraderecha Frente Nacional,quienhaseñalado que,aún estando de acuerdo con el lema de la misma,noirá donde no es bien recibida.