Diego García | Domingo 11 de enero de 2015
Se presentó la montañosa Vuelta 2015 y Ferrer ganó en Doha. Por Diego García
El primer capítulo del fin de semana deportivo ofrecía al Real Madrid la oportunidad idónea para disolver, por la vía de la sacudida, la sombra de desaliño post-vacacional. Con el Espanyol como sparring, el bloque de Ancelotti -que dispuso en la retaguardia a Arbeloa, Coentrao, Varane y Pepe- disfrutó del cortejo de la pelota sin el ardor de estómago que le produjo, en Mestalla y en el Calderón, saberse mermado en el repliegue de la contra rival. James, Bale y Nacho cerraron una goleada desinada a relanzar la confianza del líder de la Liga. Sin embargo, aunque la fluidez volvió a la asociación de los peones merengues, el 3-0 de este sábado se asemejó más a una sesión de baño y masaje -aunque Coentrao y el colegiado se empeñaron en ponerle picante- que a un punto de reseteo y calibre válido.
El galés, que robó todo protagonismo a Ronaldo, volvió a repetir vicio sin éxito y no alimentó al luso en otro dos contra uno con el meta rival. Caso este, el del egoísmo del británico, que aliñó el semblante quejoso de un Cristiano a la espera, compungida, de levantar su tercer Balón de Oro. A medio camino entre el paseo y la firme intención de no convertir en crónica su lesión de rodilla. Parar sin parar. Y, entre tanto, el equipo trata de suturar heridas que solo se comprobarán hiladas con el regreso de Modric. Más liderato, sin aumento de legitimidad en la máxima exigencia.
Además, la jornada sabatina expresó el malestar que aflige al Valencia desde tiempos de Unay Émery. Se exprime ante el Real Madrid y los gallos del corral, pero resbala en los eventos de menor foco. El Celta arrancó dos puntos en Balaídos al conjunto de Nuno cerrando el segundo empate a uno del día. Las primeras tablas a un tanto se firmaron en la Rosaleda, en uno de los duelos de mayor alegría en las propuestas de ambos contendientes. Málaga y Villarreal, dos escenarios de brillante uso de la juventud, equilibraron sus potencialidades en un resultado que no contenta a las aspiraciones mútuas. Por último, el Eibar ajustició el indigesto cambio de entrenador injustificado desde el prisa deportivo del Getafe, sellando una primera vuelta para la historia del club vasco.
En el plano internacional, Agüero, que regresaba a la actividad profesional, no bastó para evitar el enésimo tropezón del City. En este caso se dejó dos puntos en la visita al Everton de Bob Martínez. Diego Costa, Cesc y Mourinho levantaron, entonces, otro pellizco de distancia en el liderato de la Premier al imponerse con claridad ante el Newcastle de Ayoze Pérez. Guardiola, que se encuentra en Qatar con el Bayern, por el parón del balompié alemán, despejó dudas idílicar y regateó el rol de solución a los problemas institucionales del Barcelona actual y el PSG se estrelló 4-2 en su visita al Bastia, lo que da aire al Olympique de Bielsa en lo alto de la Ligue 1 francesa.
David Ferrer encabeza el repaso polideportivo. El tenista valenciano logró en Doha, tumbando a Berdych, su título número 22 en su carrera profesional. Además, la Vuelta a España presentó su edición de 2015 con un trazado meridianamente enfocado al espectáculo montañoso con la inclusión de nueve metas en alto inéditas y una etapa brillante en Andorra. Federer se encontrará este domingo en el Brisbane International con la opción de lograr su victoria 1.000 en la final de dicho torneo ante Raonic. Los New York Knicks confirmaron el peor arranque de su historia cayendo en el Madison ante Charlotte por 28 puntos. Terranova ganó la etapa del día en el Dakar, con Roma, quinto, y los Gasol siguen lanzados para formar parte, ambos, del All Star de la NBA.