Ha identificado unos genes que son antitumorales en este tipo de cáncer.
Investigadores del
Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas han descubierto que los
genes Notch intervienen en muchos tipos de cáncer pero, mientras que en unos promueven el crecimiento del tumor, en otros tienen un efecto anticancerígeno o supresor, como en el de
vejiga.
Según explica el
CNIO en una nota de prensa, estos genes “son un arma de doble filo”, ya que en algunos
cánceres “tienen un efecto perjudicial porque promueven el crecimiento del tumor, mientras que en otros actúan como supresores”.
El hallazgo, que ha sido
publicado en la revista The Journal of Clinical Investigation, además de aclarar el papel de los genes Notch en el cáncer de vejiga, aporta pistas para entender las causas de la doble faceta de esta familia de genes.
“Nuestros
análisis de mutaciones Notch en cáncer de vejiga, modelos de ratón, ensayos celulares y muestras de cánceres humanos proporcionan una
evidencia sólida de que estos genes juegan un papel relevante como
supresor tumoral”, afirman los autores del estudio según recoge el CNIO.
Muchos de los tumores en que Notch actúa como supresor son cánceres de
células llamadas ‘escamosas’. La vejiga, afirma el estudio, “puede dar lugar a cáncer de células escamosas, por eso pensamos que Notch podría ser supresor en este tejido”.
“La confirmación de esta hipótesis apoya la idea de que Notch interviene en la arquitectura del tipo de epitelio llamado estratificado, que crece a base de superponer varias capas de células, y que también se da en la vejiga”.
Sin embargo, el trabajo del CNIO concluye con una llamada a la
precaución: “Nosotros y otros habíamos descrito previamente los efectos antitumorales de los inhibidores farmacológicos de Notch en modelos preclínicos. Nuestros datos actuales invitan a ser cautos en la aplicación de la inhibición no específica de la vía de Notch en la clínica porque podrían incidir en el aumento de tumores escamosos como en la vejiga”.