El BCE también entra en la campaña griega
Tras la amenaza velada de Alemania, que filtraba a la prensa que el euro no se resentiría con la salida de Grecia, el Banco Central Europeo también se ha pronunciado en la campaña.
En una entrevista concedida al diario alemán Die Welt, que el propio banco reproduce en su página web, el miembro del consejo ejecutivo del Banco Central Europeo, Benoît Cœuré, asegura que no van a permitir ningún alivio de la deuda griega, después de recalcar que la voluntad de los votantes es decisiva, y el BCE no puede intervenir en ella.
El mecanismo de presión del banco central está en aplicar los mecanismos que usó durante la crisis de deuda de Chipre e Irlanda, según afirma la agencia Bloomberg, que cita al propio Mario Draghi. El BCE sencillamente cortaría la financiación a los bancos griegos, por valor de 30.000 millones de euros.
El Banco Central Europeo se enfrenta a unas jornadas decisivas, en las debe decidir sobre su programa para comprar deuda europea por valor de 500.000 millones de euros –la mitad del PIB español-, el próximo 22 de enero, tan sólo tres días antes de las elecciones griegas.
El programa de compra de deuda, que podría incluir deuda soberana de los estados miembros del euro incide de manera fundamental en el escenario griego: ¿Puede el banco central comprar más deuda helena aún a riesgo de impago? ¿Será suficiente este programa para cortar todo riesgo de contagio a la deuda de otros países como España o Italia?
Todas estas dudas, que habrán de ser resueltas antes de las elecciones griegas, sitúan al Banco Central Europeo como una pieza fundamental en la campaña, en un momento en que la calma sigue en los mercados de deuda siempre que Mario Draghi mantenga sus palabras de hacer “todo lo necesario para salvaguardar al euro”.