AL AIRE LIBRE

SOBRE BOLINAGA: ODIA EL DELITO Y COMPADECE AL DELINCUENTE

Luis María ANSON | Viernes 16 de enero de 2015
Pues, no. No me he alegrado de la muerte del etarra Bolinaga. He condenado y...

Pues, no. No me he alegrado de la muerte del etarra Bolinaga. He condenado y condenaré siempre la espantosa atrocidad por él perpetrada contra Ortega Lara. He condenado y condenaré siempre la vesania de su colaboración en muchos de los asesinatos cometidos por Eta, que colmaron de dolor a centenares de familias españolas y quebraron la integridad física de personas tan admirables como Irene Villa.

Me enseñaron desde niño a odiar el delito. Pero también a compadecer al delincuente. Los delitos cometidos por Bolinaga son especialmente odiosos y su falta de arrepentimiento estremece. Pero es por completo ajeno a mi formación sentir alegría por la muerte de nadie. Tal vez Bolinaga fue excarcelado prematuramente. Ya en libertad, su desprecio por las víctimas del terrorismo etarra subleva a cualquier persona razonable. Pero una cosa es eso y otra muy distinta complacerse con la muerte de un delincuente, por graves que hayan sido sus delitos y asesinatos.

Hay que procurar no perder el equilibrio. Leo con disgusto declaraciones o comentarios, incluso de periodistas habitualmente ecuánimes, en las que se manifiesta regocijo por el fallecimiento de Bolinaga. Respeto todas las posiciones pero no me puedo sumar a la alegría por la muerte de nadie. Odia el delito y compadece al delincuente es lo que me enseñaron desde niño y no he modificado esa idea ni siquiera ante los espantosos crímenes cometidos por los etarras.