“Dan, un amigo de Morongo Valley, ha llevado a cabo una minuciosa investigación sobre nuestros impuestos. De hecho, ha llegado al punto de revisar las actas de las sesiones del Congreso, y ¿sabes qué ha descubierto? Que no existe fundamento jurídico para el impuesto sobre la renta federal.
En realidad, si uno va al fondo de las cosas, no existe fundamento jurídico para nada –contestó Joey.
Pero obviamente el gobierno federal no quiere que sepamos que todo el dinero recaudado en los últimos cien años nos pertenece legítimamente a los ciudadanos… Sin embargo, en los principales medios de comunicación, nadie está dispuesto a tocar el tema. Y en fin… ¿eso no te parece un poco raro? ¿No crees que al menos una televisión o un periódico debería interesarse en cubrirlo?”(Jonathan Frazen. Libertad)
Es difícil en cualquier circunstancia histórica que los ciudadanos tengan siquiera un mediano afecto al Ministro de Hacienda. No se conocen momentos en parques y plazas a los que han ocupado tal posición, pero parece harto improbable que se pongan en marcha cuestaciones públicas para levantar una estatua al Señor Montoro. Ni siquiera pondrían un euro los miembros de su partido, que, en privado, despotrican contra el mismo y le acusan de la pérdida de unos cuantos cientos de miles de votos… irrecuperables y además cabreados por desprecios a la inteligencia como la propina antes citada.
Pero como dice el protagonista de la novela de Jonathan Frazen los medios de comunicación callan porque necesitan callar. Eso sí, como decía Voltaire ¡moriremos por defender la libertad de información!... Ahora bien, el movimiento se demuestra andando y se espera de esos medios que hagan uso de ella.