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Análisis deportivo: África, la alegría del fútbol

ANÁLISIS DEPORTIVO

Juan Maestre Muñoz | Viernes 23 de enero de 2015
Estos días se está disputando una de las competiciones futbolísticas más divertidas del mundo, la Copa Africana de Naciones. Por Juan Maestre.

Marruecos fue el país designado para albergar el campeonato, pero la CAF decidió retirar la organización debido a la negativa marroquí de celebrar el torneo en las fechas previstas por temor a la epidemia delvirus del Ébola de 2014-2015. La organización, ante este imprevisto, decidió de forma urgente que la Copa de África de Naciones de 2015 se celebrará en el pequeño país de Guinea Ecuatorial. Las cuatro sedes que están acogiendo el evento son Malabo, Bata, Ebebiyín y Mongomo.

El fútbol africano está creciendo y mejorando, pero mantiene su esencia: pura improvisación. Ver un partido de la Copa África es ver el desorden táctico y la imaginación de jugadores con un gran físico. Las selecciones africanas juegan con ilusión y alegría con sistemas tácticos muy alejados del fútbol ordenado y ortodoxo de Europa. El aficionado al fútbol se sorprendería viendo competir a selecciones inferiores como Zambia, ganador de la competición en 2012, contra selecciones poderosas como Costa de Marfil, Malí, Camerún y Ghana. Actualmente, en el continente africano, todos los países se desviven por el fútbol. La llegada de entrenadores europeos al continente africano está permitiendo que veamos selecciones mejor preparadas y con argumentos más consolidados para competir.

La Copa África de este año está marcada por la gran competitividad de las selecciones. Los partidos son muy ofensivos y poco especulativos. Los equipos juegan un fútbol vertiginoso y utilizando las bandas con fenomenales jugadores extremos. Guinea Ecuatorial está siendo estos días un gran escaparate para jugadores africanos que juegan en Europa y otros que desean dar el salto al viejo continente. Muchas son las estrellas que están llamando la atención de los ojeadores europeos. Destacan jugadores como Aubameyang (Gabón), Brahimi (Argelia), Keita (Malí), Kalaba (Zambia), Yaya Touré (Costa de Marfil), Thievy (Congo). Muchos jugadores africanos juegan en Europa en grandes equipos, pero otros utilizan esta competición de naciones para intentar dar el salto a ligas europeas más competitivas e incluso a ligas asiáticas.

También del fútbol africano pueden aprenderse muchas cosas para la vida. Hoy me quedo con una sencilla verdad: el fútbol es, por encima de todo, una fiesta.