Editorial

PP: la convención de Aznar y Bárcenas

Lunes 26 de enero de 2015

La convención nacional del Partido Popular clausurada ayer tiene dos protagonistas principales: uno presencial, Aznar, y otro muy presente pese a no haber asistido, Bárcenas. Poco más. Rajoy, empecinado en que se hable de unos méritos económicos que nadie discute, se olvida de que es la gente y no él quién elige lo que le interesa. Y lo que le interesa ahora son los despechos de un ex tesorero que debió ser “ex” mucho antes de lo que lo fue y un ex presidente que les ha recordado a muchos lo que significaba la esencia del PP, hoy diluida.

Efectivamente, en el tema Bárcenas Rajoy lo ha hecho todo mal. Tuvo que haberlo echado mucho antes, pedir disculpas públicas y, sobre todo, no mandarle mensajes de ánimo a quien no los merecía. Hoy el PP paga las consecuencias del laissez faire “made in Arriola”. En cuanto al discurso de Aznar –sólido, contundente y excelente, como tantos de los suyos- éste se ha limitado a poner negro sobre blanco los valores que los Cospedal, Floriano y González Pons de turno han ido olvidando, fruto de complejos y mediocridades varias. El PP de Aznar era fuerte, reconocible e inteligible; todo lo contrario que el de Rajoy.

Es verdad que los méritos económicos ahí están, y justo es reconocérselos. Pero dichos méritos quedan eclipsados por el hecho de que Artur Mas se haya salido con la suya, consulta incluida. Y gratis. También, por los múltiples casos de corrupción -Púnica, Brugal, Gürtel…-, con la guinda de la libertad de Bárcenas coincidiendo con la apertura de la convención. Y de forma reiterada, por una política de comunicación rematadamente mala. Con estas premisas y la falta de tiempo, mal van a poder hacer campaña los candidatos del PP para las próximas elecciones.