El Ibex reacciona con ligeras caídas a la victoria de Syriza.
El Banco Central Europeo (BCE) no cree que haya riesgo de contagio a otros países del euro si Grecia no pagara las deudas que tiene con el resto de sus socios porque la situación es diferente y porque las medidas adoptadas protegen a los demás, según Bruno Coeuré, miembro de su directorio.
Preguntado por si existe ese riesgo de contagio en una entrevista hoy con la emisora francesa "Europe 1", Coeuré respondió que "no" porque "los mercados financieros entienden muy bien que la situación es diferente" en otros países y porque las decisiones tomadas por el BCE "permiten condiciones financieras muy protectoras para el resto de la zona euro".
El miembro francés del directorio, en cualquier caso, insistió en que Grecia
"tiene que pagar" su deuda porque eso forma parte de "las reglas del juego en Europa. No hay espacio para un juego unilateral en Europa".
Pero añadió que eso "no excluye una discusión, por ejemplo, sobre el escalonamiento de esa deuda" y puntualizó que el dinero prestado a Atenas es dinero de los gobiernos europeos, de forma que la discusión será con ellos.
"Lo esencial -argumentó- es que Grecia continúe las reformas para que la economía griega salga adelante, en interés del pueblo griego".
Tras el triunfo ayer en las elecciones del partido izquierdista Syriza, admitió que "hay una forma diferente de hacer las reformas, pero eso no suprime la necesidad de hacerlas. Grecia se financia todavía gracias al dinero europeo. Y es necesario que vuelva a ser autónoma".
Interrogado sobre si el resultado de los comicios en Grecia ayer marca el fin de las políticas de austeridad, contestó que ése "es un término genérico" puesto que cada país ha aplicado medidas diversas, de forma que
"hay espacio para otras políticas, a condición de respetar las reglas del juego europeo".
Hizo hincapié en que la disposición de la Unión Europea es "de diálogo, de cooperación con Grecia", y por eso van a abrirse negociaciones con el nuevo Gobierno.
Pero también advirtió de que "Europa es una comunidad de derecho, es una copropiedad que gestiona en común una moneda", de forma que "lo que hace Grecia no es indiferente al resto de países", y si no paga su deuda, eso sería "una suspensión de pagos" que violaría las reglas europeas.
Recordó que esa suspensión de pagos podría costar a Alemania 60.000 millones de euros y a Francia 40.000 millones.
Alemania insta a ceñirse a los compromisosEl titular germano de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, afirmó hoy que Alemania "obviamente respeta" el claro resultado electoral en Grecia y la victoria de la formación de izquierdas Syriza, al tiempo que advirtió de que el nuevo gobierno de Atenas debe
ceñirse a los compromisos adquiridos.
Steinmeier expresó asimismo su confianza en que el líder de Syriza, Alexis Tsipras, logrará "rápidamente" formar un gobierno estable y destacó los "progresos logrados hasta ahora por Grecia" en las reformas adoptadas por el Ejecutivo saliente, encabezado por el líder de Nueva Democracia, Andonis Samarás.
El jefe de la diplomacia alemana hizo estas declaraciones en una comparecencia conjunta con el titular letón de Asuntos Exteriores, Edgars Rinkevics, cuyo país ostenta la presidencia de turno de la Unión Europea.
El ministro letón coincidió con su homólogo germano en el "absoluto respeto" al resultado electoral de Grecia y también en la consideración de que el nuevo gobierno heleno debe respetar los compromisos adquiridos.
Sin demasiados apoyosEl presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, afirmó que no cree que en la eurozona "haya mucho apoyo" para una quita de la deuda griega, e indicó que "en cuanto esté en marcha" el nuevo Gobierno griego, conversará sobre una posible renegociación del rescate.
"No creo que hay mucho apoyo en la eurozona para una quita de la deuda en el valor nominal, y si quieren (los griegos) cambiar los términos del rescate, no lo voy a negociar con ustedes delante de las cámaras, pero comenzaré a hablar con ellos en cuanto hayan tomado posesión y estén trabajando", señaló Dijsselbloem a su llegada a la reunión de los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona.
Alemania amenaza con la expulsión del euro si Grecia incumpleLos institutos económicos alemanes evaluaron críticamente la victoria de la coalición de izquierdas griega Syriza en las elecciones de ayer, aunque con importantes matices entre ellos.
Mientras el
Instituto de la Economía Alemana (IW) de Colonia llegó a proponer el bloqueo del pago de los siguientes tramos del rescate si Atenas no quiere seguir adelante con las reformas, el Instituto Alemán de Investigación Económica (DIW) de Berlín lamentó que el resultado vaya a azuzar la confrontación en Europa.
Los expertos del IW aseguran que Grecia no puede disfrutar de la solidaridad de sus socios si se posiciona abiertamente contra las reformas y ajustes acordados en el memorando que acompañó a su segundo rescate.
Además, sugieren que la troika que analiza las cuentas de Atenas -conformada por el Banco Central Europeo (BCE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Europea (CE)- publique regularmente "la cuota de cumplimiento de reformas" de los países en programa.
En un caso extremo, los miembros de este instituto, de orientación liberal,
abogan por una salida de Grecia de la Unión Económica y Monetaria, para lo que exigen a Bruselas una base legal apropiada.
"La falta de una normativa legal provocaría en la actualidad una salida desordenada y, en consecuencia, especialmente dañina a nivel económico", aseguró el director del IW, Michael Hüther.
Marcel Fratzscher, presidente del DIW de Berlín y gurú de la socialdemocracia alemana, tildó de "mala noticia para Europa y Grecia" los resultados "inesperadamente fuertes" de Syriza en los comicios de ayer, en declaraciones a la edición 'on line' del "Rheinische Post".
A su juicio, las elecciones van a hacer al líder de Syriza, Alexis Tsipras, "más seguro de sí mismo" y "más agresivo" frente a sus socios europeos.
"Doy por supuesto un
conflicto con sus socios europeos sobre la política económica", agregó.
A su juicio, incluso en el caso de que Grecia se mantenga dentro de la eurozona, la inseguridad sobre la política de Atenas está servida.
La salida helena del euro es "improbable", concluyó, pero, si finalmente se produce, provocará inestabilidad en otros países europeos.