Editorial

Susana Díaz, ¿problema o solución para el PSOE?

Martes 27 de enero de 2015

El adelanto de las elecciones autonómicas andaluzas para el próximo 22 de marzo estaba cantado, así como también las aspiraciones en clave nacional de Susana Díaz. Hasta el último momento, IU se ha empeñado en confirmar una estabilidad que ella negaba y que de hecho ha sido la excusa para tomar una decisión que va a tener que explicar muy bien. Los andaluces se convierten así en una mera comparsa instrumental de sus ambiciones personales, cuando aún no se han cumplido tres años desde el inicio de la legislatura.

El paso dado por Susana Díaz es arriesgado. Podemos ya ha anunciado que no pactaría ni con PP ni con PSOE, por lo que, en caso de una eventual victoria, el PSOE tendría que contar con una IU a quien acaba de dejar tirada o con un Partido Popular muy poco dispuesto a apuntalarla. Y todo ello, con el retrovisor mirando hacia Ferraz. Tampoco le va a ser fácil explicar el blindaje que pretende hacer a alguno de los imputados en el caso de los ERE. Al menos, la promoción a magistrada de la juez Alaya puede darle un respiro, aunque la instrucción seguirá su curso.

Mientras, Andalucía sigue sin cumplir los compromisos de déficit y con un paro galopante. Ninguno de sus problemas se ha resuelto con la llegada de Susana Díaz a quien, por mediática que sea, hay que pedirle algo más que titulares y portadas. ¿Qué pasará si el 22 de marzo el PSOE no obtiene un buen resultado? Podría hasta darse el caso de tener que repetir las elecciones, con todo lo que ello implica. Más que soluciones, este adelanto electoral puede traer una problemática aún mayor de la que ya hay.