Economía

Syriza se acerca a la Rusia de Putin para hacer frente a Alemania

MIENTRAS SCHULZ LLEGA A ATENAS PARA INFORMARSE SOBRE EL PROGRAMA GRIEGO

Daniel Villagrasa | Miércoles 28 de enero de 2015
Con el objetivo de renegociar la deuda con la Troika. Por D.V.

El coqueteo entre el nuevo Gobierno de Syriza en Grecia y la Rusia de Vladimir Putin cada vez es más descarado. Este miércoles se conocía la noticia de que el Ejecutivo no apoya la amenaza de mayores sanciones a Moscú en caso de no atenerse a los acuerdos de Minsk que ha emitido la Unión Europea.

En un comunicado oficial, el recién constituido gabinete denunciaba que no se había contado su opinión al respecto. El nuevo ministro de Exteriores griego, Nikos Kotziás, que en las redes sociales se ha posicionado contra las sanciones económicas a Rusia, acudirá a una reunión en Bruselas para tratar sobre este asunto con el resto de sus homólogos europeos.

De esta manera, Alexis Tsipras guarda una bala en la recámara para acudir a las negociaciones con sus acreedores, dentro del tablero geoestratégico. Grecia, que quedó fuera de la órbita soviética tras la II Guerra Mundial, mira ahora hacia Moscú, que no pierde detalle de lo que ocurre en la península helénica, mientras el fuego sigue en Donetsk, donde prorrusos y pro-Unión Europea luchan por el control del este de Ucrania, el tablero se amplía con la victoria de Syriza.

Este mismo miércoles, Alexis Tsipras acudía ante la prensa para manifestar que la renegociación de la deuda es uno de los puntos prioritarios de su programa.

Grecia ha recibido un rescate de 240.000 millones de euros y su economía se encuentra intervenida de facto por sus acreedores, que le han impuesto un programa de austeridad. Desde que estalló la crisis, el país ha perdido casi la cuarta parte de su PIB, el índice de pobreza se ha incrementado hasta el 35,7%, y la tasa de paro se sitúa en el 25,8%.

Ahora se lanza a la renegociación de su deuda frente a sus acreedores, que han reiterado que los compromisos están para cumplirlos, aunque se espera que flexibilicen las condiciones de pago impuestas.

La amenaza de expulsar a Grecia del euro ha aumentado las especulaciones sobre la posibilidad de que Rusia acuda al rescate de la economía helena. Los actores implicados no han disimulado su acercamiento. Tras conocer la victoria de Tsipras, Putin se apresuraba a felicitar al nuevo primer ministro y confiaba en que ambos países continúen desarrollando su “tradicional cooperación constructiva en todas las áreas y trabajen juntos para resolver los actuales problemas europeos y globales”.

De hecho, el primer dirigente mundial que recibió Tsipras horas después de vencer en las elecciones fue al embajador ruso.