El Partido Socialista ha negociado con el Popular un nuevo reglamento para combatir el terrorismo yihadista. Pedro Sánchez considera que en materias tan sensibles ha de primar el sentido de Estado y en torno a esta comunión no ha encontrado oposición. Muy distinto es el contenido de ese proyecto, que será presentado en el Congreso este lunes a través de una proposición de ley.
El punto de fricción entre PP y PSOE, y que ha retrasado el consenso, era la mención a la "prisión preventiva revisable", medida que los socialistas rechazaron recientemente en votación en el Parlamento y que los populares han intentado 'colar' aprovechando la voluntad de acuerdo. Todo se ha resuelto con un eufemismo sobre otro eufemismo: en la reforma del Código Penal se llamó "prisión preventiva revisable" a la cadena perpetua y en este texto se llamará "la mayor de las penas" a la prisión preventiva revisable.
En definitiva, el PSOE está aceptando una política penitenciaria que no sólo ha criticado en el pasado sino que, negando lo ocurrido, sigue defendiendo como "innecesaria" y como "otro paso atrás en nuestro sistema de derechos y libertades". ¿Qué es, entonces, lo que van a llevar junto al PP a la Cámara Baja la próxima semana? No han logrado aclararlo aún. Más bien, Ferraz alimenta la confusión: a través de sus redes sociales, eres viernes ha anunciado que cuando “gobiernen”, derogarán la cadena perpetua.