TRIBUNA
Francisco Diéguez | Jueves 05 de febrero de 2015
La ininteligible y auto fabricada personalidad de Nicolás. Es un muchacho con una tranquilidad impresionante, una gran memoria, una forma de hablar copiando la seguridad de los hombres a los que intenta imitar con la misma seguridad y el mismo aplomo para seguir explicando mentiras y sus misteriosas verdades.
El gran talento que le atribuyen, para mí, él lo usa continuamente para meterse en un callejón sin salida, porque él siempre está actuando, va acompañado de un fotógrafo, acude a sitios donde tiene este servicio y le graban sus relaciones. Lo más sospechoso de este sujeto es su forma de vida, su domicilio, un hotelito con sus servidores, trajes para cada acontecimiento y época, coches oficiales con conductor y protección. Todo esto cuesta infinidad de dinero, mucho, muchísimo y este gasto corre diariamente y no se puede hacer ni a crédito ni pensando en algún futuro negocio. En las entrevistas al muchachito jamás le sacan la procedencia de sus gastos y su declaración de la renta, que para él no existe, por lo que él mismo se declara fuera de la ley. No obstante, lo más imposible de concebir es su relación con altos cargos políticos, algunos por lo visto demostrados.
Se comenta que un chiquillo se presente en una dependencia del Estado y le proponga a cualquier altísimo cargo "asegurándole", que dispone de personas de diferente nacionalidades con pretensiones de comprar por ejemplo el Corte Inglés. Entre paréntesis, si fuera un chico muy listo como dicen no haría estas inconfesables gilipolleces. Con estos hechos o acontecimientos está haciendo mucho daño a honrados políticos y empresarios. Lo interesante de este tipo sería averiguar quien le subvenciona y por qué, para qué. También presume que si él hablara, por lo visto, el país sería un caos y también que a él no le hace falta pasaporte para salir de España, que tiene a su disposición un avión y se puede ir en un momento a cualquier parte, y digo yo, ¿será que su locura va en aumento y amenaza con ausentarse a cualquier país y escribir "La Leyenda Negra de nuestros políticos"?.
No me imagino a donde conducirá a este muchacho su “seudo-paranoia- auto hipnótica”. Después de su entrevista en la televisión el sábado diecisiete de enero de este dos mil quince, pienso dos cosas; la primera es de donde le venía tanto poder, tanta libertad para presenciar actos en los despachos de los altos cargos políticos y los servicios que hizo para nuestro país. Increíblemente y segundo; ¿Por qué nadie se lo preguntó?.
Mi ingenio, un poco de artista y un poco de hombre de negocios, me hace aconsejar al insospechado lo que sería su “gran porvenir”. Le sometería a un profundo estudio, si existiera alguna pequeñísima posibilidad de poder canturrear algo aunque fuera malamente, con los millones de euros que tiene acumulados para propaganda, sería un acontecimiento. Hombre, por no decir otra frase, ¿No lo hizo el hijo de la Pantoja?