Cultura

La contribución de Equipo Crónica a la pintura más allá del pop art

Retrospectiva de Equipo Crónica en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Efe

RETROSPECTIVA EN EL MUSEO DE BELLAS ARTES DE BILBAO

Elena Viñas | Martes 10 de febrero de 2015
Una exposición en el Museo de Bellas Artes de Bilbao recuerda los 50 años de su formación. Por Elena Viñas

En 2014 se conmemoró el 50 aniversario de la formación de Equipo Crónica, el colectivo de artistas compuesto por Rafael Solbes, Manolo Valdés y Juan Antonio Toledo, del que Toledo se desligó pronto, dejando a Valdés y Solbes al frente de un proyecto artístico que renovó el lenguaje pictórico de la España de los sesenta y setenta.

A través de referencias a los medios de comunicación de masas y las citas a artistas que formaban parte de la cultura visual, como Velázquez o Picasso, la obra de Crónica se caracterizó por su carácter crítico y un compromiso político y social alejado de la subjetividad del informalismo o del expresionismo abstracto. Entre 1964 y 1981, Solbes y Valdés trabajaron de forma conjunta en obras que, aunque por defecto son asociadas al pop art español, plantearon una reflexión crítica sobre la historia de la modernidad.

Este martes, el Museo de Bellas Artes de Bilbao ha inaugurado la exposición dedicada a este grupo de artistas, cuya organización ha corrido a cargo del crítico de arte Tomàs Llorens, autor de los textos que sirvieron a Equipo Crónica como base teórica de sus creaciones.

El propio Llorens anunció en julio a este periódico que el museo bilbaíno acogería la retrospectiva: "El concepto de la exposición es bastante convencional, es decir, una retrospectiva o antología que recorre toda su obra, desde 1964 hasta 1981, pero incidiendo en un aspecto que no había sido lo suficientemente abordado hasta ahora: la participación del Equipo entre 1964 y 1966 en Estampa Popular de Valencia, lo que ayudará a comprender el contexto de sus orígenes".

La muestra está estructurada, según contó Llorens a EL IMPARCIAL, "siguiendo el mismo método de creación que tenían ellos, es decir, proyectos muy definidos que eran trabajados mucho previamente". Son lo que se conocen como series, aquellas que tienen que ver "con un concepto o idea" y pensadas "para un momento y lugar concretos". Otro de los espacios más destacados es el dedicado a la etapa posterior a la muerte de Franco: "Fue el momento en el que la pintura del Equipo se concentró en recuperar el lenguaje de la pintura clásica hasta el extremo de que abandonó el acrílico por el óleo".

A la sombra del pop art
Uno de sus propósitos es poner en claro cuál fue la contribución de Equipo Crónica a la pintura española. Según Llorens, la obra de Crónica se entendió en un principio como un pop "importado", pese a que el Equipo "no fue un movimiento pop". El concepto de pop "es muy ambiguo", comentaba a este periódico el crítico de arte, quien sostiene que "la pintura pop ha sido vinculada al movimiento americano, y Crónica no tiene nada de pintura americana ni por sus planteamientos ni por sus intenciones; tanto es así que en cierto modo polemiza con ella".

¿Qué hay entonces de la definición de Crónica como el colectivo pionero del pop español? "Yo huiría de esa afirmación", dijo entonces Llorens. "Si se entiende el pop de un modo muy amplio, sería posible hablar de su vinculación con un pop europeo", aunque insiste en su planteamiento: "El propósito del Equipo no fue importar una vanguardia, sino hacer una pintura que criticaba la noción misma de vanguardia. Además, sus obras se caracterizaron por una gran originalidad, lo que impide homologarlas".

El catálogo editado por el museo incluye textos del propio Llorens y del historiador Valeriano Bozal, con quien este periódico también tuvo ocasión de charlar hace unos meses acerca de la efémeride: "Las obras de Valdés y Solbes renovaron el lenguaje pictórico introduciendo un punto de vista crítico respecto del bagaje visual que dominaba social y culturalmente, además de poner en solfa la manipulación histórica de la que el régimen se servía para legitimarse, reflexionar sobre la condición del lenguaje artístico y del arte de vanguardia, sobre la naturaleza del arte en tanto que juego y sobre la dialéctica de lo público y lo privado”.

17 años de creatividad
El Museo de Bellas Artes de Bilbao explica que se trata de la mayor retrospectiva realizada hasta el momento que recorre todas las etapas creativas del Equipo, de 1964 a 1981. "Incluye obras importantes procedentes de numerosas colecciones públicas y privadas, entre las que destaca el amplio conjunto cedido por el IVAM", detalla el museo al tiempo que añade que las cerca de ciento cincuenta piezas reunidas se presentan en dos espacios del museo: "En la sala BBK, 74 pinturas y esculturas articuladas en diversas series; y en la sala 33, 72 dibujos, grabados, carteles y documentación original del movimiento Estampa Popular de Valencia, del que Solbes, Toledo y Valdés participaron antes de formar Equipo Crónica".

El recorrido ha sido dividido en una sala que abarca las primeras series, las que van de 1967 a 1971, para dar paso después a la serie 'Policía y cultura', que representa "una ruptura con las anteriores", según explica el museo, que también expone la 'Serie negra', "una de las más homogéneas y conseguidas", así como la serie 'Retratos, bodegones y paisajes' (1972-1973), en la que Solbes y Valdés "volvieron a la pintura de la escuela española". De entre 1973 y 1975 datan las obras en las que el Equipo "continuó el proceso de reflexión sobre el papel del arte y los artistas".

Manolo Valdés, en conversación telefónica con este periódico hace unos meses, comentó que no tenía presente el 50 aniversario, aunque sí reconoció que últimamente ha pensado más en aquellos años tras conocer que Llorens prepara la exposición inaugurada este martes en Bilbao: "Fue una época estupenda de mi vida, aunque no soy de los que mira mucho atrás porque pienso que lo mejor que puedo hacer está aún por llegar. La oportunidad de encontrarme en Bilbao con piezas bien hechas de entonces me pone contento porque me resulta muy interesante observar mi obra con la distancia que da el tiempo. Es un ejercicio generalmente reconfortante que me produce satisfacción".

Sin embargo, no siempre es fácil que un autor se reencuentre con su obra, más si cabe en el caso de Crónica, cuya producción está en torno a 300 o 400 trabajos, de los que una minoría se encuentran en museos españoles y extranjeros -Francia, Alemania y Suecia- mientras que la mayoría está en manos privadas. Así lo explicó Valdés: "Tengo una gran curiosidad por la exposición de Llorens porque la mayoría de cuadros los tienen particulares, de modo que pocas veces es posible verlos en público. Aunque los conozco de memoria, es muy bueno contemplarlos del natural porque me permite observar con más detalle la escala o los colores”.