Nacional

Chaves no dejará su acta de diputado tras su imputación en los ERE

SUSANA DÍAZ DICE QUE NO LE VA A TEMBLAR EL PULSO "POR NADA NI POR NADIE"

Efe | Martes 17 de febrero de 2015
Porque "nada ha cambiado" pese a ser llamado ante el Supremo.

El expresidente andaluz Manuel Chaves ha dicho este martes que no renunciará a su acta de diputado porque su situación judicial, al igual que la del resto de los llamados a declarar en el Tribunal Supremo por el caso de los ERE, "no ha cambiado en absoluto, es la misma que ayer, que antes de ayer y que hace una semana".

"Nada ha cambiado en absoluto, salvo que tenemos que declarar", ha recalcado Chaves en los pasillos del Congreso, donde ha vuelto a asegurar que tiene la "conciencia absolutamente tranquila" y que confía en que la causa "se archive" tras su declaración.

Chaves, que ha dicho que espera que esta situación "no afecte" a los resultados electorales del PSOE en Andalucía, ha asegurado que "siempre" se ha sentido "respaldado" por su partido y por la presidenta de la Junta, "no sólo políticamente", sino por el "afecto" y el "cariño" de sus compañeros. Ha vuelto también a defender que "todo lo que ha pasado por el consejo de Gobierno se ha hecho de manera escrupulosamente legal".

Tras recordar que los cinco aforados implicados en el caso pidieron "voluntariamente" ir a declarar ante el juez instructor del Supremo, ha subrayado que sólo pueden hacerlo en la calidad de imputados en la que les ha citado, pero que "no hay un auto de imputación formal, ni ningún indicio de delito, ni imputación". A ese respecto ha señalado que si se hubiera producido una "imputación formal", se tendría que haber pedido suplicatorio al parlamento.

Por su parte, el también expresidente de la Junta de Andalucía José Antonio Griñán no ha acudido esta tarde al pleno del Senado por estar convaleciente de una gripe.

Díaz no se mueve "ni un milímetro"
La secretaria general del PSOE andaluz y presidenta de la Junta, Susana Díaz, ha asegurado que no se mueve "ni un milímetro" de lo que piensa, y que cuando el juez impute un delito a alguien, "esa persona tendrá que entregar el escaño". Díaz se ha pronunciado así, antes de participar en un acto público en Baza (Granada), al ser interrogada por la citación del juez del Tribunal Supremo que investiga el caso de los ERE para que los expresidentes del Gobierno andaluz José Antonio Griñán y Manuel Chaves declaren como imputados.

"Lo digo con claridad, no me muevo ni un milímetro de lo que pienso. Es decir, que cuando el juez impute un delito a alguien, esa persona tendrá que entregar el escaño", ha reiterado la presidenta de la Junta de Andalucía. Díaz ha incidido en que "cuando uno está convencido de lo que piensa y de lo que dice, la coherencia es lo que prima".

La secretaria general del PSOE-A y presidenta del Gobierno andaluz ha asegurado que no le va a "temblar el pulso, por nada ni por nadie", para recuperar el crédito en la política, puesto que los socialistas van a combatir la corrupción "afecte a quien afecte".

"No vamos a permitir nunca que alguien manche la dignidad de un partido de gente honesta, trabajadora y honrada como el Partido Socialista, ni de un pueblo como Andalucía por arañar un puñado de votos", ha sentenciado durante un acto público celebrado esta noche en Baza (Granada).

La secretaria general del PSOE andaluz ha señalado que quiere que la gente recupere el "crédito" en la política, que quien viene a aprovecharse de ella "no duerma tranquilo" y que los ciudadanos no tengan que levantarse cada mañana pensando qué caso de corrupción se van a "desayunar" ese día. "Los socialistas tenemos que comprometernos de verdad con la limpieza en la vida pública", ha insistido la presidenta andaluza, quien ha apostillado que deben ser "implacables" en la lucha contra la corrupción "que nos hace daño a todos siempre".

Durante su intervención, también ha asegurado que, tras los próximos comicios autonómicos del próximo 22 de marzo, no pactará ni con el PP ni con Podemos y que sí pretende "entenderse" con los nueve millones de andaluces. La presidenta ha justificado además el adelanto electoral al asegurar que no podía permitirse estar "maniatada por nada" y que, antes de ser la presidenta que no quería ser, prefería que hablaran los ciudadanos a través de las urnas.