Soldados ucranianos preparan su comida en un campamento militar en Debaltsevo. EFE/SERGEI KOZLOV
LOS SEPARATISTAS CALCULAN QUE 3.000 SOLDADOS UCRANIANOS HAN MUERTO
Efe | Miércoles 18 de febrero de 2015
Después de que los prorrusos tomaran por las armas la ciudad de Debáltsevo.
Los presidentes de Francia, François Hollande, Rusia, Vladímir Putin, y Ucrania, Petró Poroshenko, junto con la canciller alemana, Angela Merkel, mantendrán una nueva conversación telefónica sobre el conflicto ucraniano, anunció el portavoz gubernamental francés, Stéphane Le Foll.
La conversación tiene lugar después de la toma de la ciudad de Debáltsevo por parte de los prorrusos, donde según fuentes de los separatistas unos tres mil soldados ucranianos han muerto en combates con las milicias.
Según las declaraciones de Le Foll, Francia considera que, pese a este ataque, el acuerdo de Minsk, que incluye un alto el fuego que entró en vigor el pasado domingo, "no está muerto" y se va a hacer todo para mantenerlo.
3.000 muertos en la toma de Debáltsevo
Unos tres mil soldados ucranianos han muerto en Debáltsevo en combates con las milicias prorrusas, informó Eduard Basurin, subjefe del mando militar separatista en Donetsk.
"Estimábamos que en el cerco se encontraban unos 10.000 soldados ucranianos, de los que 3.000 han sido eliminados", dijo Basurin a la prensa local.
Según fuentes ucranianas, una columna de tropas gubernamentales fue atacada hoy por tanques prorrusos cuando procedía a abandonar esa ciudad, cruce de caminos entre los principales bastiones prorrusos de Donetsk y Lugansk.
Basurin hizo estas declaraciones poco después de que Kiev ordenara a sus tropas que abandonaran Debáltsevo, localidad que fue hostigada por las fuerzas insurgentes durante las últimas semanas.
El presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, dijo hoy antes de partir en avión hacia la zona de conflicto para reunirse con esas tropas que había dado el martes la orden de replegarse de Debáltsevo.
En caso de que se confirme el número de bajas, éste sería el mayor revés para el Ejército ucraniano desde el estallido de la sublevación armada en las regiones de Donetsk y Lugansk en abril pasado.
Según el presidente ucraniano, "las unidades salieron de manera ordenada, con todo su armamento, con carros de combate, blindados, piezas de artillería y vehículos de transporte", lo que demuestra, según dijo, que las tropas no estaban cercadas, como aseguraban los separatistas y la propia Rusia.
Mientras, los rebeldes mantienen que las tropas gubernamentales pudieron abandonar el cerco sólo después de que se comprometieran a deponer las armas y de que sus milicianos les abrieran un corredor.