Cultura

Lorca se estrena en el Teatro Real con una ópera de alma flamenca

EL 24 DE FEBRERO

Alicia Huerta | Jueves 19 de febrero de 2015
Compuesta por Mauricio Sotelo llega al coliseo madrileño el 24 de febrero. Por Alicia Huerta

El coliseo madrileño acogerá el próximo 24 de febrero el estreno mundial de la última ópera de Mauricio Sotelo, El público, encargo de Gerard Mortier para el Real y basada en la obra homónima de Federico García Lorca.

En el mundo de la ópera no es nada frecuente, por razones obvias, contar con la presencia del compositor y el libretista en la presentación de una nueva obra. Este jueves, sin embargo, los focos durante la rueda de prensa en Real previa al estreno de El público podían dirigirse directamente a ambos. Y no solo los focos. Porque, ¿quién mejor que ellos para desgranar los entresijos del próximo estreno en el Teatro Real? Acompañados del director general del coliseo madrileño, Ignacio García Belenguer, del director artístico, Joan Matabosch, así como del responsable musical de la producción, Pablo Heras­Casado, y del escenógrafo alemán Alexander Polzin, el compositor Mauricio Sotelo y el escritor Andrés Ibañez han explicado algunos de los elementos fundamentales de esta ópera. En primer lugar, que la misma fue encargada por el desaparecido director artístico Gerard Mortier, quien, en palabras de Matabosch, estaba convencido de que el complejo texto de Lorca “pedía a gritos” convertirse en una ópera. Por eso, ha añadido García Belenguer, el Real ha querido dedicar esta obra a Mortier cuando está a punto de cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento.

Pidiera o no a gritos una versión operística, lo cierto es que el drama de Lorca es complejo y todo un misterio. “Una leyenda”, ha asegurado Ibañez, “porque no pudo terminarla o, si la terminó, nunca se ha encontrado el manuscrito definitivo”. Lo que existe de esta obra, enmarcada por el propio poeta granadino en el llamado teatro imposible – el más verdadero pese a saber que no podía representarse en la España de esa época – son los folios que Lorca dejó a su amigo Martínez Nadal cuando se marchó de Madrid en julio de 1936. En realidad, un mero boceto que probablemente el poeta pensaba terminar en un futuro que no tuvo. El compromiso de Martínez Nadal era, en todo caso, destruir el contenido del paquete que le había sido confiado si su autor moría. Está claro que el amigo de Lorca incumplió felizmente su promesa y la obra, aunque incompleta, finalmente se salvó. Después de un olvido de 50 años, Lluis Pasqual la estrenó en Milán en 1986 y, un año después, la trajo a Madrid, donde fue bien recibida por el público y la crítica. La obra de Lorca no corrió, sin embargo, la misma suerte en Londres. En la capital británica, la misma fue recibida con un escándalo de tal magnitud que tuvo eco hasta en el Parlamento, donde varios diputados conservadores pidieron la retirada de las subvenciones oficiales al teatro en el que se representaba el oscuro y complejo drama lorquiano.

Para el libreto, Andrés Ibañez asegura que ha intentado conservar todas las dimensiones de la obra, manteniendo los dos temas fundamentales sobre los que gira: la homosexualidad y la hipocresía burguesa, no sólo en el terreno de la libertad amorosa y sexual, sino también en el de la artística. Porque, ha recordado Ibañez, Lorca creía firmemente en que el arte tenía la capacidad de transformar al ser humano, y ese ha sido el espíritu con el que él acometió el reto de hacer de El público una ópera del siglo XXI. Por lo que se refiere al tema de la homosexualidad, su tratamiento es de una franqueza tan profunda, que, advierte el libretista, puede que todavía hoy llegue a sorprendernos. Aunque, a la postre, según afirmaba el propio Lorca, toda la vida es teatro y si quitamos las máscaras, una tras otra, al final solo se encuentra el vacío.

Por su parte, Mauricio Sotelo ha citado a San Juan de la Cruz para iniciar la presentación de su última ópera: “Entender no entendiendo”. Porque “la inteligibilidad del texto fue el faro que siempre guió el proceso de composición”. El compositor ha explicado que encontró la fuente de inspiración en el mundo simbólico del poeta, para tejer una fluida pero compleja partitura con diversas relaciones ­ numéricas, esotéricas e icónicas­ que vertebran la obra. Recurriendo al flamenco, para explorar el mundo ancestral que subyace en el texto lorquiano de fuerzas animales y sexuales. Por eso, se podría decir que se trata de una ópera con alma flamenca y para dar vida a la misma resulta indispensable la participación en la misma de la guitarra de Cañizares – presente también este miércoles en la presentación ­, del cante de Arcángel y Jesús Mendez, así como del baile de Rubén Olmo y la percusión de Agustín Diassera. Pablo Heras­ Casado, Principal Director Invitado del Real, tendrá bajo su batuta a un multicultural grupo de intérpretes, junto a la orquesta Klangforum de Viena y el Coro Titular del Teatro Real, un elenco que el maestro ha calificado de espectacular.

Para dar vida a la treintena de personajes que aparecen en la ópera, el director de escena chicano Robert Castro ha partido de la atmósfera de Poeta en Nueva York, la obra
inmediatamente anterior a El público, para explorar el viaje de Lorca al interior de la identidad del artista y al abismo del amor. Por su parte, el pintor y escultor Alexander Polzin, ha concebido el espacio del citado viaje interior con 9 inmensos telones pintados que evocan el icónico biombo lorquiano y los altos edificios de la Gran Manzana en el que es su cuarto trabajo para el Teatro Real.

Coincidiendo con el estreno mundial de El público, el Real ofrecerá el 28 de febrero el concierto de flamenco Ritos y coreografías para Federico García Lorca, protagonizado por Rocío Márquez, Pepe Habichuela y Arcángel, y el 1 de marzo un concierto dedicado a la Generación del 27 integrado en el ciclo Domingos de cámara.