Opinión

El centro es la salvación

TRIBUNA

Agapito Maestre | Sábado 21 de febrero de 2015

La vicepresidenta del Gobierno ya ha entrado en la campaña electoral. Felicidades. Bienvenida a la política. Ya era de hora de que entrara en faena alguien del Ejecutivo. El viernes criticó el programa económico de Ciudadanos, porque sus redactores pidieron el rescate para España, y despreció a Podemos, porque no respeta el sistema democrático. Aunque las críticas estaban hechas con cierta sutileza, pretendían exhibir musculatura política. Creo que lo logró, pero nunca a la altura de quienes ya han marcado la agenda política para los próximos meses o quizá de todo el año. En efecto, dos actos políticos importantes en Madrid nos sitúan ante la verdad de la cosa pública. Salvo que alguien quiera engañarnos a través de su propio autoengaño, estamos ya en plena campaña electoral. El 31 de enero Podemos hizo un mitin multitudinario en la Puerta del Sol. El 17 de febrero Ciudadanos presentó su programa económico con gran éxito de público en el Círculo de Bellas Artes.

Esos dos acontecimientos son el anuncio de un nuevo bipartidismo para la democracia española. PP y PSOE no están y, sospecho, que cada vez son menos los que esperan sus mensajes. El PP no presenta aún sus candidatos ni tampoco aclara sus mensajes. El PP, aparte de los amagos de Soraya Saénz de Santamaría, solo espera, no se sabe muy bien qué, y el PSOE es un partido en descomposición que trata de aferrarse con todas sus fuerzas al poder en Andalucía. Es suficiente levantar acta de esos sencillos actos para que empecemos a aceptar las cosas tal como son. Sólo a partir de esta veracidad podemos enjuiciar la vida política. Entrar en las intenciones de los dirigentes políticos sin aceptar esos hechos, verdades fácticas, extraídas al margen del ámbito político, es perder el tiempo, o peor, contribuir a ensuciar el ya maltrecho espacio de las instituciones públicas.

Por lo tanto, estoy lejos de tratar de descalificar a unos para engrandecer a otros por sus intenciones, aquí sólo expongo algunos hechos evidentes que pudieran llevarnos a un nuevo escenario político. Bastaría repasar encuestas, discursos, liderazgos, candidatos, programas y mensajes de los diferentes partidos para percatarse inmediatamente de que un nuevo bipartidismo puede instalarse fácilmente en España. Todo se decidirá este año electoral. De momento, Podemos y Ciudadanos, que son los dos partidos que vendrían a sustituir a PSOE y PP, ya están en campaña política intentado arrebatar la hegemonía al resto de fuerzas políticas. Una de las bases de este nuevo bipartidismo podría ser, si las encuestas no nos engañan, el electorado del centro. Aunque muchos los ponga en duda, Podemos y Ciudadanos luchan denodadamente por hacerse con ese segmento “centrista” de la población electoral.

Pero, antes de nada, reconozcamos que son pocas las encuestas que no consideren a los dos nuevos partidos con una creciente intención directa de voto, mientras que la descomposición del PSOE sigue su ritmo y el PP no parece entender qué pasa. El bipartidismo, representado por PP y PSOE, podría ser sustituido por un nuevo bipartidismo. Las encuestas son inapelables. Si nos atenemos a las últimas encuestas sobre intención de voto llevado a cabo por Metroscopia para El País, Ciudadanos habría conseguido ya un 16 % de los potenciales votantes tradicionales del PP. Y, por el otro lado, Podemossacaría un 22% de sus votos de los tradicionales votantes del PSOE, de este modo, lo cual es trágico para el PSOE, el Partido de Pedro Sánchez pasaría a ser la tercera fuerza política detrás de Podemos y PP. Pero hay, insisto, un dato aún más revelador en la encuesta de Metroscopia a favor del nuevo bipartidismo, a saber, la intención directa de voto del 39 % del electorado de centro, según su propia ubicación, optaría en primer lugar por Ciudadanos (11%), seguido de Podemos (10.6%), PP (8.9%) y PSOE (7.6%). Así las cosas, no es de extrañar que en el futuro inmediato Podemos modere sus propuestas, entierre sus orígenes y corrija las barbaridades sobre la autodeterminación, a la par que Ciudadanos insistirá en propuestas de carácter más socialdemócrata que liberal para arrebatarle al PSOE su electorado de centro e izquierda. En fin, como en los últimos cuarenta años, el nuevo bipartidismo se la está jugando en el llamado voto de centro que, como diría mi amigo Joaquín, es la gran engañifa de los que no se atreven a defender en serio las propuestas de derechas ni de izquierdas.