Editorial

¿Es posible la paz en Ucrania?

Martes 24 de febrero de 2015

Según denunciaba ayer un portavoz de la OTAN, “militares rusos siguen apoyando activamente a separatistas en el este de Ucrania con fuerzas, entrenamiento y armas avanzadas”. Nada nuevo, por otra parte. El acuerdo de paz auspiciado por Alemania y Francia es papel mojado, pese a que ayer los separatistas pro rusos anunciaban que “se planteaban” empezar a retirar su armamento pesado del este del país.

Hay que recordar que esto mismo lo han dicho ya en ocasiones anteriores, sin tener la menor voluntad de llevarlo a cabo. Las acusaciones de la OTAN son rigurosamente ciertas. Todo el armamento de los separatistas es ruso, y rusos son también sus instructores y parte de los efectivos que acosan a las tropas leales a Kiev. El gobierno ucraniano ha hecho esta misma denuncia reiteradamente, pero no ha logrado nada.

Entre tanto, los ciudadanos ucranianos son quienes sufren las consecuencias de la megalomanía de Putin. La escasez de ciertos bienes y servicios a lo largo y ancho del país es especialmente grave en las zonas de conflicto, donde hasta los hospitales están ya desabastecidos. Pero nada de esto cambiará a corto plazo, y al explicación es tan simple como dramática: habrá paz cuando Rusia quiera. Y de momento, no quiere.