Editorial

Cataluña: de plebiscitos e ilegalidades

Miércoles 25 de febrero de 2015

Por unanimidad, el Tribunal Constitucional declaraba ayer la ilegalidad de la consulta del 9-N, así como parte de la Ley de Consultas del Govern. En su momento, la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo confirmaba la negativa a suspender de manera cautelar el acuerdo del Consejo de Ministros que impugnaba ante el TC dicha consulta; además, el propio Constitucional ya se habría pronunciado con anterioridad en este sentido dos veces.

Desde Bruselas ya han manifestado reiteradamente que si Cataluña decide salir de España lo haría también de Europa, el euro y una buena cantidad de tratados internacionales. Los argumentos son tan contundentes como numerosos y, sin embargo, no parecen causar efecto alguno en el nacionalismo catalán. Nadie de CiU salió ayer a decir públicamente que se rendían ante la evidencia jurídica; antes al contrario, desde Esquerra se limitaron a incidir en el carácter plebiscitario de la próxima cita electoral autonómica, sin hacer ninguna mención al acatamiento de las resoluciones judiciales.

¿Qué más tiene que pasar para que Artur Mas se dé cuenta de que está sumiendo a Cataluña en un despropósito sin parangón? CiU se ha dejado fagocitar definitivamente por una Esquerra que le superaría como partido más votado si hoy hubiese elecciones autonómicas en Cataluña. Y Rajoy, por su parte, sigue parapetándose tras los tribunales para que sean éstos quienes le resuelvan la papeleta. Ya va siendo hora de que empiece a hacer política en vez de dejarlo todo en manos de los jueces.