Opinión

A Podemos le sale la campaña gratis

Y DIGO YO

Javier Cámara | Jueves 26 de febrero de 2015

Al más puro estilo de El Club de la Comedia, el “monologuista” soltó su ya conocida perorata, sin posibilidad de réplica, entre los aplausos de acólitos e incondicionales. Pablo Iglesias no defrauda. Cada intervención consigue captar siempre la atención de todo el mundo. Sus constantes soflamas contra “la casta” son siempre el centro de atención en las tertulias de amigos, en la radio o televisión. Podemos consigue siempre colocar su mensaje en las portadas de casi todos los periódicos. Desde el punto de vista de la comunicación, un éxito.

Y desde el político, también. Iglesias no deja indiferente a nadie. Ni por la derecha ni por la izquierda. Su “otro estado de la nación”, sin debate, si nadie que le píe, provocó críticas y observaciones de toda índole. Todos coinciden en que el líder de Podemos, por mucha encuesta o sondeo que juegue en su favor, todavía no se ha ganado en las urnas el liderazgo en la oposición que él mismo se atribuye.

Desde el PP le dijeron que los políticos tienen que estar donde los ciudadanos “les han colocado” y, por eso, el debate se celebró con los que están representados en la Cámara. Le tildan del “espontáneo” que saltó al ruedo en un debate. En el PSOE han calificado de “artificioso” el acto de Podemos y les piden que sean “un poquito más humildes”.

IU, en voz de Gaspar Llamazares, fue contundente al afirmar que a Pablo Iglesias le “falta modestia y sobra prepotencia”. Su compañero Alberto Garzón no se habría atrevido a decir algo así. UPyD ironizó sobre lo “novedoso” del mensaje del jefe de Podemos.

Y todos coinciden también en que estuvo feo eso de escaquearse de sus obligaciones en Bruselas. “El absentismo laboral no es un buen ejemplo”, le recordaron este jueves mientras le pedían que se trabaje los 20.000 euros que gana al mes. Pero a él, ¡plin! Lo que pide es debatir con el presidente del Gobierno.

Y digo yo: ¿Tiene Rajoy que aceptar el reto de Iglesias? ¿Por qué el líder de Podemos quiere debatir con la máxima representación del Estado y no se atreve con Albert Rivera? ¿Algo que temer? ¿Solo tiene discurso contra alguien que gobierna? ¿Su demagogia no sirve contra alguien a su nivel de responsabilidad?

No parece lo más adecuado y conveniente que el presidente del Gobierno de España tenga que prestarse al juego del autoproclamado líder de la oposición. Mientras, tanta atención de los propios partidos a Podemos juega en beneficio de Pablo Iglesias. Les está saliendo la campaña gratis. No se están gastando un duro y están todo el día en los medios. Se nota mucho el miedo.

Ya llegarán las elecciones con encuentros a dos, tres o cuatro bandas. Hasta entonces, el que tenga responsabilidades de Gobierno, a gobernar, y el que tenga responsabilidades europeas, en el Parlamento europeo. Pero claro, no le apetecía al bueno de Pablo Iglesias tener que defender a la Venezuela de Maduro tras el asesinato de un niño de 14 años en una manifestación. No siempre se está inspirado para defender lo indefendible.