Cultura

Yon González y Blanca Suárez, generación 'encontrada'

LA NUEVA COMEDIA DE NACHO G. VELILLA

Laura Crespo | Martes 03 de marzo de 2015
El Imparcial entrevista a los protagonistas de la nueva comedia de Nacho G. Velilla, de estreno este viernes. Por Laura Crespo

De venderse como la generación más preparada de la Historia de España a terminar considerándose perdida o ‘ni-ni’. En un proceso natural y necesario, la devastadora crisis económica que está sufriendo España y sus consecuencias sociales han empezado de un tiempo a esta parte a servir como base, chispa o contexto de historias contadas en la gran pantalla. El realizador zaragozano Nacho G. Velilla (Fuera de carta, Que se mueran los feos, 7 Vidas, Aída) ha puesto el foco sobre ese cada vez mayor número de jóvenes españoles que, terminada una etapa de formación jamás vista antes en nuestro país, se marchan al extranjero a buscar las oportunidades que no encuentran en España. Pero claro, Velilla lo lleva a su terreno, lo baña en comedia pura y lo estrena este viernes como Perdiendo el Norte, el periplo de dos licenciados universitarios españoles, Hugo (Yon González) y Braulio (Julián López), que emigran a Alemania con su título bajo el brazo y unas expectativas demasiado altas.

Blanca Suárez, Miki Esparbé, Malena Alterio, José Sacristán, Carmen Machi y Javier Cámara completan el reparto de esta comedia entre romántica y delirante que aborda el problema del paro juvenil en España y sugiere otros asuntos de actualidad como los recortes en investigación, los desahucios o la corrupción, sobre una base siempre de moda: la de las relaciones humanas en contextos adversos y el verdadero conocimiento y aceptación de uno mismo.

Los jóvenes intérpretes Yon González y Blanca Suárez, protagonistas de la cinta, vuelven a reunirse tras coincidir en El Internado, la serie que catapultó a ambos a la fama entre 2007 y 2010. El Imparcial ha charlado con ellos, quienes son conscientes de encontrarse en una situación laboral (trabajan actualmente en dos ficciones televisivas de éxito que combinan con el cine) poco común entre las personas de su edad.

Supongo que no ha sido difícil buscar referentes a la hora de preparar estos personajes…
Yon González: Bueno, en mi entorno sí conozco gente que se ha ido fuera pero a la que, por suerte, le ha ido mejor. Estaban más preparados que mi personaje en la película, que por más que tenga dos carreras y un máster, no sabe el idioma alemán. Lo importante a la hora de emigrar a cualquier país es manejar el idioma del sitio. Hay gente que se marcha pensando que se va a comer el mundo y luego es todo lo contrario.

La película propone una visión generacional de la emigración española y la sensación de que estamos repitiendo los mismos errores. ¿Habéis tenido cerca alguna experiencia de los españoles que también emigraron hace cincuenta años?
Yon González: Mis padres emigraron al País Vasco cuando allí empezó el movimiento industrial para buscar trabajo. Y allí nacimos mi hermano y yo. Ellos se fueron siendo muy chiquititos, buscándose las castañas, en ese caso dentro de España. Pero tampoco era fácil.

Pero es un tipo de emigración distinta, y esa diferencia también se muestra en la película, sobre todo a través del personaje de José Sacristán.
Blanca Suárez: Por supuesto. Ha pasado mucho tiempo entre medias y la situación sociocultural ha cambiado muchísimo. Ahora mismo emigra todo tipo de gente, pero en la película se expone el caso de gente muy preparada, con más de una carrera, máster e idiomas. Antes era más habitual que fuera gente con menos estudios. Ahora mismo es gente muy preparada que aquí no tiene puestos, digamos, a su altura, a su nivel de preparación.

¿Qué imagen creéis que tienen de los españoles en el extranjero?
Yon González: Pues como la que muchos españoles tienen de, por ejemplo, los moros. Nada en contra de ellos, por supuesto. O eso es lo que la gente de allí cuenta. Sí que hay una especie de racismo o no sé cómo llamarlo.
Blanca Suárez: A mí nadie me ha dicho eso. Pero es verdad que la imagen de los españoles fuera a veces ha estado distorsionada. No tiene que ver directamente con esta película, pero para mí es mítica la escena de Ace Ventura que supuestamente sucede en España y lo que aparece es un poblado de México, en mitad del desierto. O en un capítulo de MacGyver en el que van al País Vasco y nos pintan con una chapela saltando de piedra en piedra, casi como monos. Espero que la gente hoy en día sepa colocar a España en un mapa.
Yon González: "Puede que estemos menos preparados para asumir el fracaso"

En la película se enfoca a la idílica imagen, no siempre cierta, de la emigración que transmiten programas del tipo Españoles por el Mundo y el personaje de Yon tampoco se atreve a contarle a sus padres su verdadera situación en Alemania. ¿No se ha preparado a esta generación de jóvenes españoles para el fracaso? ¿No se nos ha educado para asumir el que las cosas también salen mal?
Yon Gonález: Bueno, los padres siempre intentan arropar a los hijos e intentan que nos llevemos las menos decepciones posibles. Ya está ahí la vida para enseñártelo después, aunque sí puede ser que estemos menos preparados para asumirlo. Aunque después de todo lo que está pasando, creo que la gente se está acostumbrando más.

¿Cuál diríais que es la clave para salir a buscarse la vida en otro país y no desesperarse el primer mes?
Yon González: Para empezar, saber el idioma. Después, tener mucha suerte y ser avispado.
Blanca Suárez: Ojalá hubiera una clave, pero supongo que el idioma es muy importante y, sobre todo, no ir con grandes pretensiones. Intentar saber cuál es la realidad objetivamente y tener una mente abierta a cualquier cosa que pueda pasar.

¿Cómo os habéis planteado el jugar con la comedia sin minusvalorar un problema grave para buena parte de la sociedad española?
Blanca Suárez: Con todo el respeto del mundo a la gente que está en esa situación y al problema en sí, pero con sentido del humor. La comedia es algo que, cuanto más la aprietas, más gracia te hace. Cuanto más te ríes de ti mismo y más ridícula es la situación, más absurdo es todo y más te ríes.
Blanca Suárez: "Soy una espectadora bastante fácil"

Ambos estáis trabajando en series (Blanca en Los nuestros y Yon en Bajo Sospecha) que están teniendo una gran acogida del público y siendo muy bien valoradas por los críticos y el sector. ¿Habéis notado una evolución positiva en la ficción española televisiva?
Yon González: Por supuesto. Cada vez se hace mejor. Los tiempos cambian y la gente, con Internet, está mucho más documentada en todos los sentidos. Ahora estamos acostumbrados a ver imágenes que en otra época serían muy impactantes. Hemos visto mucho como espectadores del audiovisual y es necesaria esa evolución para seguir cumpliendo los requisitos que la gente exige.
Blanca Suárez: Creo que, al final, todo va unido a la época que se vive en la sociedad y hacia dónde evoluciona. La gente responsable de las ficciones en televisión tiene sus estudios de lo que le interesa al público. Yon y yo tuvimos bastante suerte en el momento en el que llegamos a la tele porque acababa de dar un cambio bastante grande. Con series como El Internado la televisión subió, tanto en historias como en calidad, unos cuantos escalones de golpe.

Personalmente, ¿seleccionáis vuestros trabajos en base a lo que a vosotros os interesa como espectadores?
Yon González: Hoy en día no tienes muy a menudo la opción de elegir. No hay tanto trabajo, así que tenerlo ya es para darte con un canto en los dientes. Si puedes elegir, sí que es un plus contar algo que te apetezca.
Blanca Suárez: Sí intento trabajar en cosas que vería como espectadora. También es verdad que yo soy una espectadora bastante fácil. No rechazo nada de entrada, le doy una oportunidad a todo e intento ver qué me transmite y si me puede gustar o no. Pero sí que intento participar en proyectos que después esté orgullosa de defender.