El primer capítulo del fin de semana deportivo ofreció el primero de los bombazos que dispararán el interés y la intensidad del sabor de la lucha por la cima de la Liga BBVA. Con el Nuevo San Mamés convertido en exquisito maestro de ceremonias, arribaba el Madrid a la ribera de la ría bilbaína con la intención de amortiguar la caída en cualquier vertiente analizable tras el tropiezo mayúsculo sufrido ante el Villarreal el pasado domingo. Sin embargo, las poleas y engranajes que otrora lanzaron al bloque de Ancelotti hacia los 22 triunfos consecutivos, yacen en el presente girando a trompicones, sin lubricante ni fluidez que valga.
Sólo le hizo falta a Valverde aliñar el puchero con hambre para que la calidad capitalina quedara relegada a la categoría de extra. Como ya sucediera en Mestalla, aquel punto y final abrupto a la racha merengue. Así, con orden defensivo, lógica en el manejo de la pelota y la perenne intención de encontrar a Aduriz en el centro del área y por los aires, el Athletic fundió los fusibles de la creatividad del Madrid. Un testarazo del punta en el 26 de juego valió para que Ancelotti deba, ya, repensarse eso de la mano blanda. Porque Kroos, Marcelo, Isco y Benzema emiten señales de agotamiento, que conduce a imprecisión con balón y falta de fuelle en el repliegue. El colectivo recuperó, además, la displicencia sin pelota, hecho que obligó a jugar con centros al área a una zaga vasca entrenada para defender esa situación, sin juego entre líneas y con niveles de desesperación crecientes.
El banquillo, una vez más, no solo no mejoró lo presente sino que puso a las claras el estado de concentración de Jesé, la imposibilidad de Chicharito para entrar en dinámica y, ya no rematar lo que le llegue, solventar la incapacidad para aguantar cualquier pelota. Con dos tiros a puerta en 90 minutos -el más peligrosos ejecutado desde el centro del campo por Bale que escupió la madera-, el colectivo madridista vuelve a desangrarse con argumentos de debacle. A la espera de que Modric aporte asociación y equilibrio y Ramos y James ocupen sus roles respectivos, la caída blanca sigue vigente sin horizonte ni suelo claro. Y, en primer plano, el liderato llegará, casi con total seguridad, pintado de azulgrana al clásicodel Camp Nou.
El resto de la jornada sabatina ofreció una nueva edición de la vergüenza del balompié patrio por el desfalco de 2,4 millones de euros de las cuentas de Osasuna. El juez Otamendi ha decretado prisión incondicional para Txema Peralta, ex directivo, y ha fijado una fianza de 500.000 euros a Miguel Archanco, ex presidente del club. Sobre el césped destacó el estrambótico triunfo del Sevilla en Riazor (3-4) con hat-trick de un Vitolo que llama a la puerta de la selección con las dos manos y Granada y Elche arrancaron tres puntos, por la mínima, a Málaga y Almería.
Fuera de las fronteras nacionales, el Bayern ejecutó un paso hacia el título alemán al remontar e imponerse con claridad ante el Hannover 81-3). El Schalke, rival merengue en Liga de Campeones, calentó motores de cara a la escabechina del Bernabéu al golear por 3-1 al Hoffenheim. En Francia, el PSG ganó 4-1 al Lens y sigue en la batalla por el liderato de la Ligue 1 y en la Serie A sigue el via crucis del Milan, que en esta ocasión lanzó al estrellato al Verona, que ganó un empate a dos en el descuento en San Siro.
En el plano polideportivo, sobresale el Europeo de atletismo en pista cubierta. Por primera vez en diez años y seis ediciones, Ruth Beitia no subió al podio en salto de altura. Además, Pablo Torrijos cosechó la plata en salto con 17,04 cm, mejorando en un centímetro su récord de España e Indira Terrero también se volvió con otra presea de plata en 400 metros. No hubo suerte en la participación de Mechaal y Jesús España en los 3.000, ambos sin podio, y tampoco Kevin López y David Palacio consiguieron pasar a la final del 800.
Por último, el caso Alonso sigue sin ver la luz y las causas del accidente, que tienen el vilo a escuderías y pilotos, siguen sin esclarecerse. Carolina Marín accedió a la final del prestigioso torneo de bádminton Old England, Alejandro Valverde rozó la cima del podio en la clásica Strade Bianche, en la que se impuso el checho Zdenek Stybar y los sorprendentes Atlanta Hawks se impusieron a los Cavaliers de LeBron James para alzarse con el liderato de la NBA. Laboral Kutxa, Fuenlabrada y Bizkaia se impusieron en los partidos adelantados de la jornada ACB.