Deportes

Análisis deportivo: La tristeza del Milán

ANÁLISIS DEPORTIVO

Juan Maestre Muñoz | Martes 10 de marzo de 2015
El A.C. Milán lleva desde 2012 inmerso en una amarga crisis y sin visos de recuperación. Por Juan Maestre Muñoz

La ciudad de Milán llora recordando con nostalgia las tardes mágicas de fútbol en San Siro. Los aficionados rossoneros de la capital de la Lombardía están tristes. No entienden como los rossoneri deambulan por la Liga Italiana sin pena ni gloria. La imagen que está dando el A.C. Milán este año es vergonzosa. Parece inconcebible, pero resulta cierto ver a uno de los grandes de Italia y Europa, ganador de siete UEFA Champions League, con 35 unidades en la posición decima del Calcio.

El A.C. Milán lleva desde 2012 inmerso en una amarga crisis y sin visos de recuperación. El Milán apostó por renovar su plantilla hace tres temporadas con la salida de sus grandes estrellas como fueron Gennaro Gattuso, Seedorf, Nesta, Inzaghi, Thiago Silva y Zlatan Ibrahimovic. El club rossonero pasó de ser uno de los equipos con más experiencia en Europa a un equipo muy joven plagado de “estrellitas” que, finalmente, terminaron estrellándose como Bojan Krkic, Montolivo y Nigel de Jong de la mano de Allegri como entrenador, actual entrenador de la Juventus de Turín. La siguiente temporada llegó el que decían podía ser el salvador del Milán, Balotelli, pero fracasó estrepitosamente de la mano de otras estrellas
rossoneras como El Shaarawy y Niang. La pésima política de fichajes de jugadores ha ido unida a la desastrosa contratación de entrenadores sin experiencia como Clarence Seedorf y Filippo Inzaghi.

La jornada pasada el Milán terminó empatado en sus estadio dos a dos frente al Hellas Verona dando una lamentable imagen. El Milán juega sus partidos en San Siro con miedo y tristeza. No se puede permitir que un equipo de la entidad del Milán haya ganado sólo ocho partidos en veintiséis jornadas de Liga Italiana. Ver jugar a los rossoneri es ver jugar a un equipo sin espíritu, ni alma guiado por jugadores mediocres muy sobrevalorados como Pazzini, Poli y Ménez.

Apostar en el banquillo por viejas glorias sin apenas experiencia como Seedorf e Inzaghi es hacer una apuesta muy arriesgada. Pero tristemente es la política de los dirigentes del Milán. Esperemos que desde la dirección técnica del equipo rossoneri se den cuenta de sus errores estás últimas temporadas y den un cambio radical en sus planificaciones. El Milán debería de apostar por jugadores contrastados y a la vez jóvenes dirigidos por un entrenador con gran experiencia. Si esto no sucede, podríamos estar hablando del final de uno de los grandes de Europa.