Economía

La ayuda al alquiler trae de cabeza a los solicitantes

SUBVENCIÓN DE LA COMUNIDAD DE MADRID

Rosalía Agudín | Martes 10 de marzo de 2015

“Llegamos a las 10:30 y aún tienen que atender a 90 personas”. Por R. Agudín



Son las 12 de la mañana y en una de las oficinas de vivienda de la Comunidad de Madrid, en concreto en la situada en la Avenida Asturias número 28, espera Julio Marcos junto a su mujer y su hijo pequeño, que va en cochecito, y llevan ya hora y media para poder presentar su solicitud de ayuda al alquiler. “Llegamos a las 10:30 y aún tienen que atender a 90 personas para que llegue nuestro turno”, se queja Julio Marcos. Esta ha sido la tónica habitual en las oficinas de Vivienda desde el pasado 21 de febrero, momento en el que se abrió el plazo de presentación de solicitudes, que termina este martes, 10 de marzo.

En total, el Gobierno regional ha destinado una partida presupuestaria de 10 millones de euros a esta ayuda. Como máximo, cada ciudadano recibirá “200 euros mensuales” durante doce meses, sin embargo “si el importe de la renta mensual que satisface el arrendatario es inferior a esta cantidad, la ayuda se abonará por el importe al que ascienda dicha mensualidad”, según recoge la convocatoria de la ayuda. El objetivo de la Consejería es que “la subvención llegue al mayor número de familias posibles”, pero sobre todo a aquellas que cuentan con menos recursos. En el supuesto de que se dé la máxima cuantía a todos los beneficiarios, sólo 4.167 familias de la región recibirán la subvención, un número ridículo en comparación con las miles de solicitudes presentadas. Según los cálculos de este diario, sólo en dicha oficina se han atendido unas 100 personas por hora y cada día hábil, las puertas de esta sede están abiertas nueve horas. Además, las solicitudes también se pueden presentar en cualquier registro de la Comunidad, a través de Internet y por correo. Lo que supone que decenas de miles de personas habrían solicitado la ayuda no la recibirán.

Pero, la principal queja a las puertas de las oficinas de Vivienda es que esta cantidad es muy baja. Para Alfonso Mora, la ayuda es de “poco tiempo” ya que solo se dará a lo largo del 2015, y además de “poco dinero”. Algunos, como es el caso de Julio Marcos, se conforman con esta cantidad ya que supone “tener más dinero para comer porque yo cobro el subsidio de 426 euros y mi mujer trabaja por 800 euros al mes y no nos llega para pagar todo”.

A estas reclamaciones se suma la de que “hay muy poco plazo para presentar las solicitudes y mucha gente que necesita la ayuda”, ha afirmado Leticia Cepas, que se encontraba rellenando un par de datos que le faltaban a su solicitud a las puertas del registro con la esperanza de que estos sean los últimos flecos para poder presentar la documentación. Muchos se han enterado de esta convocatoria y de sus condiciones gracias alboca a boca”, como ha sido el caso de Alfonso Mora, o a través de las redes sociales, como Julio Marcos. A pesar de la queja de desinformación, la Consejería de Vivienda afirma que las bases “se han difundido directamente a través de la página web de la Comunidad de Madrid, el Portal de Vivienda de la Comunidad de Madrid y en el Boletín Oficial” de la región desde el 20 de febrero.

Debido al gran número de solicitantes, algunos funcionarios han tenido que alargar su jornada laboral hasta las ocho de la tarde, cuando la oficina cierra a las cinco, para asumir el aluvión de solicitudes, aunque no todos lo han aceptado. Muchos trabajadores se han negado al considerar que la solución no consiste en alargar su jornada laboral, sino en contratar refuerzos. Algunos, como es el caso de Elizabeth, se han acercado hasta estas dependencias en tres ocasiones y “el día que he esperado menos tiempo fue la semana pasada y estuve aquí media hora”. Pero esta situación también se repite en los registros de la propiedad, donde Julio Marcos esperó “tres horas” para pedir la “nota simple correspondiente a nuestra vivienda” y pagó “25 euros” por este documento. Hasta que la Consejería publique que las listas no sabrán si este dinero ha sido bien invertido.