Reunión clave en Bruselas para el futuro del país. Por EL IMPARCIAL
Un equipo de expertos griegos y de las instituciones internacionales comenzaron esta tarde en Bruselas conversaciones técnicas sobre las reformas y la situación presupuestaria de
Grecia, que se celebran a puerta cerrada a fin de tener un diálogo "calmado y apolítico".
En este diálogo participan negociadores de la
Comisión Europea (CE), del
Fondo Monetario Internacional (FMI), del
Banco Central Europeo (BCE) y del
fondo de rescate, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE). Por parte griega, las negociaciones están encabezadas por el secretario general de política fiscal,
Nikos Theojarakis, y por
Elena Panariti, asesora del ministro de Hacienda.
En lo que la CE ha denominado ya el "
Grupo de Bruselas", estas conversaciones se centran en "la necesidad de sacar adelante la especificación de la propuesta de lista de reformas contemplada por las autoridades griegas". Añadió que el objetivo es "llegar a un acuerdo a finales de abril como muy tarde", tal como acordó el Eurogrupo con Atenas.
El análisis de los datos macroeconómicos y las necesidades financieras a medio plazo está estrechamente vinculado con las reformas que Grecia tendrá que acometer una vez las haya negociado con las instituciones acreedoras.
Hasta que no haya un acuerdo global sobre la lista de reformas griegas y su aplicación esté bien encarrilada, no habrá discusiones en el Eurogrupo sobre un posible pago en tramos de los 1.800 millones de euros que quedan en el fondo de rescate de la eurozona o de los 1.900 millones de euros que Atenas reclama al BCE procedente de los beneficios de las operaciones con bonos helenos.
De momento los únicos datos que dicen tener los socios de Atenas sobre las necesidades reales de financiación del país son los relativos a los pagos a los acreedores y esperan que ahora se abran los libros contables.
Grecia afronta este mes importantes pagos entre refinanciaciones de letras y devoluciones al FMI. Abril y mayo serán relativamente "tranquilos" en este frente, en junio se reanudará la presión y en julio y agosto Atenas debe devolver al BCE unos 6.500 millones de euros por los bonos mantenidos por la entidad.
Según los cálculos del centro de estudios bruselense Bruegel, Grecia debe al FMI este mes 1.200 millones de euros en tres tramos y tiene que refinanciar 2.900 millones de letras que vencen.
El grupo de expertos en Bruselas será "apoyado" por expertos técnicos en Atenas, señaló la portavoz comunitaria, si bien la CE no ha querido pronunciarse sobre cuándo y cómo empezarán los técnicos en la capital griega.
Por su parte, la portavoz comunitaria Annika Breidthardt, indicó hoy que "tenemos expertos en Atenas en todo momento; tenemos una representación allí". La cuestión sobre la presencia o no de técnicos de las instituciones es delicada para Atenas.
El Gobierno de
Alexis Tsipras ha prometido a los griegos que la troika, como se conocía antes a las tres instituciones formadas por la CE, el FMI y el BCE, no volverá a Atenas y que esta tríada de acreedores internacionales "se ha acabado".
En Bruselas se ha entendido el dilema de Tsipras sobre un tema "difícil de vender a los votantes" si aparecen en la capital nuevos equipos de la antigua troika, además de que se procura no hablar demasiado de este asunto, según fuentes de la eurozona.
Reunión calienteComo si se tratara de un derbi deportivo, los responsables han 'calentado' la reunión de los ministros de Finanzas de la Eurozona en la que se debatirá el futuro de Grecia. "Hablar de Grexit es venenoso", afirmó este fin de semana el ministro de Finanzas griego,
Yanis Varoufakis, al tiempo que azuzaba la posibilidad. En una entrevista para "Il Corriere della Sera", aseguraba que su partido podría convocar un referéndum sobre el euro, o incluso convocar unas nuevas elecciones, en caso de no llegar a un acuerdo con el Eurogrupo.
La amenaza ha terminado con la paciencia del Eurogrupo, cuyo presidente insistía este martes en que si el Gobierno de Alexis Tsipras no hace las reformas necesarias, “no habrá dinero”.
Así se expresó el presidente del organismo, Jeroem Dijsselbloem en una entrevista para la televisión holandesa RTL, en la que subrayó que no es posible “tener el dinero sin hacer los recortes”. "Grecia tiene que empezar de manera inmediata a dar pasos para cumplir los términos sobre los acuerdos crediticios o los mercados financieros perderán de nuevo la confianza en el país", dijo el político laborista holandés.
Por tanto, las espadas siguen en alto entre acreedores y endeudados, de manera que la negociación puede terminar en la salida del euro de Grecia, en un contexto en el que la liquidez comienza a escasear para el Gobierno heleno.
De hecho, el Financial Times asegura este miércoles que Tsipras se plantea utilizar el fondo de pensiones para pagar las nóminas de los funcionarios de este marzo, lo que significa apurar al límite la poca liquidez que le queda al Ejecutivo.
Sin embargo, lejos de amedrentarse, el Parlamento griego aprobó esta madrugada y por unanimidad crear una comisión para reclamar a Alemania reparaciones de guerra y la devolución de un préstamo forzoso durante la ocupación nazi, además de las obras de arte expoliadas.
Mientras tanto, el presidente del CESifo, una organización de economistas alemanaa, Hans-Werner Sinn, abogaba porque Grecia salga del euro y regrese al dracma. Es su opinión, sería la solución para que Grecia logre crear empleo.
En este contexto, S&P echaba leña al fuego al considerar que si Grecia salía del euro, el pánico en los mercados no está justificado, ya que el impacto sería limitado en la banca extranjera.
El simbolismo de la Troika en AtenasEste martes, se daba por hecho que los técnicos del Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo, conocidos como la ‘Troika’ regresan a Atenas para revistar el detalle de las cuentas del Estado greigo, mientras la negociación política sigue en Bruselas este mismo miércoles.
A pesar del esfuerzo del Gobierno de Alexis Tsipras por cambiar el nombre a la conocida como ‘Troika’ por ‘las instituciones’, los ‘hombres de negro’ husmearán las cuentas a partir de este miércoles, como ya lo hicieron con los anteriores Ejecutivos. Los conservadores de Nueva Democracia ya lo han hecho notar a sus adversarios: se trata de "los mismos técnicos, la misma gente de la Troika, para negociar con los mismos ministerios y aplicar el mismo programa de rescate".
Ante las informaciones de la prensa, el Gobierno griego se apresuró a señalar que las negociaciones entre Grecia y sus socios de la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional comenzarán mañana en Bruselas, pero aclaró que no habrá simultáneamente un equipo técnico en Atenas. Aunque, dijeron, si las tres instituciones consideran necesario enviar a representantes a Atenas para cruzar o confirmar la información proporcionada por el Gobierno, los funcionarios del FMI, UE y BCE "serán bienvenidos".
“Si Grecia así lo quiere, puede negociar con las ‘tres instituciones’ que ya no llamaremos más la ‘troika’, pero que son la ‘troika’”, ironizó el ministro de Finanzas alemán,
Wolfgang Shäuble el pasado 11 de febrero.
La palabra se usó coloquialmente para referirse a los tres hombres fuertes de los gobiernos de la Unión Soviética, y designaría a tres figuras de igual poder y relevancia. En este caso, el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo, o, lo que es lo mismo, los acreedores del rescate concedido a Grecia.
Tras unas primeras semanas agresivas en el terreno de la negociación por parte del Gobierno de Tsipras, parece que ahora el Eurogrupo y el Banco Central Europeo son los que azuzan la batalla, una vez concedida una prórroga la prórroga de cuatro meses para que el entrante Ejecutivo pudiera tener un respiro y realizar algunas reformas, siempre que no se tomara ninguna decisión de manera unilateral.
La paciencia se ha agotado en Bruselas y Frankfurt. El comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros,
Pierre Moscovici, ha resaltado la importancia de que los técnicos se desplacen hasta Atenas para comprobar in situ las cuentas del Ejecutivo heleno.
"Las instituciones están trabajando, el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea trabajan técnicamente y políticamente, y necesitan datos", ha afirmado Moscovici.
Por el momento, se desconoce de cuánto tiempo dispone Tsipras antes de caer en la bancarrota del Estado, el temido ‘default’. Este mismo martes, el ministro griego de la Reforma Administrativa,
Yorgos Katrugalos, trataba de tranquilizar a los inversores y la opinión pública al reconocer en una entrevista para el diario francés ‘Liberation’ que, sin las ayudas europeas, Grecia quebrará pero asegurando que esa posibilidad es “extremadamente débil”.
El Gobierno heleno ha trabajado contra reloj, sin apenas tiempo para implementar sus medidas económicas, que pretenden elevar la recaudación del Estado a través de nuevos impuestos y la lucha contra el fraude fiscal.
Incluso ha propuesto la creación de patrullas para el control fiscal con estudiantes, amas de casa o turistas para recoger información sobre posibles fraudes.
Sin embargo, según la prensa local, en los dos primeros meses se han recaudado 1.500 millones de euros menos de lo previsto. Si todo sigue el cauce previsto, este miércoles los técnicos de la Troika calcularán cuál es la magnitud del agujero griego.