EUROLIGA
EL IMPARCIAL/Efe | Viernes 13 de marzo de 2015
Barcelona y Laboral Kutxa corrieron suerte dispar.
El Alba Berlín comenzó bajo de moral por las ausencias de algunos de sus mejores jugadores, Jamel McLean, Cliff Hammonds y Leon Radosevic. Y esa falta de confianza se dejó notar en la pista desde el primer momento.
El Real Madrid campó a sus anchas bajo los aros y Rudy Fernández volvió a demostrar que está en un gran momento de juego y forma, lo que se reflejó en el marcador (21-11, min.6.50).
Los alemanes se refugiaron en una zona a la espera de que amainara el temporal y de que el Real Madrid aflojara, cosa que no tardó demasiado en suceder.
A la vista de que el equipo berlinés no pareció inquietar, los jugadores de Pablo Laso decidieron no malgastar energías inútilmente y acabaron el primer cuarto con un 27-18.
En el segundo periodo, los alemanes, instigados continuamente por su entrenador, Sasa Obradovic, se sacudieron el complejo de inferioridad y se pusieron a trabajar, mientras que el Madrid contemporizó y jugó con la ventaja en el marcador, sin forzar ninguna acción y sin emplearse en defensa.
El Real Madrid cometió 3 faltas personales en el primer cuarto y 4 en el segundo. Es decir, una actuación de guante blanco.
Al descanso, el 46-39 fue engañoso. El Alba Berlín nunca dio sensación de poder ganar, pese a la puntería de Alex King y a la experiencia de Marco Banic, viejo conocido de la afición española tras sus muchos años en la ACB (7 años en Bilbao y uno en el Estudiantes) y el Real Madrid no se puso a tope de revoluciones, con Laso repartiendo minutos.
Tras el paso por vestuarios el Madrid estrenó la defensa en el partido y el equipo centroeuropeo tardó tres minutos y medio en conseguir anotar algún punto, tras un parcial de 9-0, 55-39, que prácticamente sentenció la victoria y el pase a los cuartos de final de la Euroliga.
Al equipo alemán le comenzaron a pesar las ausencias y la falta de soluciones, 60-43 (min. 26.20), mientras que el Real Madrid sin forzar el acelerador comenzó a ver las cosas fáciles y a correr, lo que se trasladó al marcador al final del tercer periodo, 70-46, tras un parcial demostrativo del cuarto, 24-7.
Con la victoria totalmente decantada del lado español, el equipo berlinés intentó no llevarse una derrota de escándalo, mientras que el madrileño buscó canastas de lucimiento para agradar a los aficionados.
Al final, 93-62. Y otro paso dado. El Real Madrid es el primer equipo clasificado para los cuartos de final de la competición.
El Barcelona brilla ante el campeón y se acomoda en la segunda plaza
Era un partido clave y los catalanes se aprovecharon de su amplia plantilla para superar a un rival directo y situarse en la segunda plaza de su grupo, que les da la posibilidad de contar con el factor cancha en la siguiente ronda eliminatoria y, de paso, salvar el 'basket-average' con el conjunto israelí.
No especuló el Barcelona y desde el primer minuto impuso su ritmo. Tomic y Doellman -máximos anotadores de su equipo con 16 y 13 puntos, respectivamente- dominaron bajo los aros en los primeros compases y Navarro desde la línea de 6,75 daba la primera ventaja importante para los locales (16-8, min.5).
Ante la inoperancia de sus hombres exteriores, los israelíes se agarraron a la exuberancia física de Schortsanitis en la pintura, autor de siete puntos en el primer cuarto.
Introdujo rotaciones Pascual y le funcionó. Nachbar volvía a anotar de tres y Marcelinho convencía con una de sus jugadas individuales para lograr el 21-11 (min.7).
Con Schortsanitis descansando en el banco y los exteriores sin aparecer, apareció el polivalente pívot Joe Alexander para culminar un parcial de 0-5 contrarrestado rápidamente por Nachbar y Hezonja, quien con otro triple lograba el 26-16 antes del segundo periodo.
Despertaron los exteriores macabeos. Haynes y Linhart conseguían recortar distancias (27-23, min.12), mientras que el Barça resistía las embestidas visitantes gracias a la inspiración del 'cartero' Huertas.
Cuando parecía que el partido se ajustaba volvieron a aparecer los triples azulgrana. Uno de Thomas fijaba el 41-28, mientras que dos canastas de Oleson y Doellman ponían la puntilla culminando una ventaja de 15 puntos (min.17).
Redujeron distancias Smith y Ohayon en un momento de desconexión defensiva de los de Pascual, pero Lampe anotaba el 47-34 antes del descanso.
Salieron sin complejos los visitantes tras la reanudación, momento en el que sacaron a relucir su orgullo herido y, en poco más de un minuto, endosaron un parcial de 0-6 gracias a los estadounidenses Randle y Pargo.
Les costaba anotar a los azulgrana que solo conseguían puntuar desde la línea de tiros libres, no por ello menos importantes para volver a recuperar una cómoda ventaja de 17 puntos (61-44, min.24) impulsada por otro triple de Juan Carlos Navarro.
Con su equipo naufragando, recurrió Guy Godes a la fuerza de Schortsanitis para situar a su equipo en la barrera de los diez puntos antes de afrontar el último cuarto (64-53).
No se dio por vencido el Maccabi que, a pesar de ver como el Barcelona anotaba desde la línea de tres mediante Oleson y Huertas, no se fue del partido. Un triple del exmadridista Devin Smith les situaba a nueve puntos (74-65) a falta de cinco minutos.
Sin embargo, apretaron los dientes en defensa los de Pascual y tiraron de intensidad para conquistar sin paliativos un partido que les da alas para afrontar con seguridad el último tramo del 'Top 16'.
Laboral Kutxa se funde en los minutos finales
El partido comenzó a ritmo de concurso de triples con media docena de canastas anotadas entre el Nizhny y Laboral Kutxa en los primeros cinco minutos, 10-17.
Los rusos lograron bajar el ritmo del partido con la aparición de Rochestie y Mekel pero el Baskonia supo mantener el mando y cerró el cuarto con su quinto triple, convertido por Adams, 19-25.
Los vitorianos se atascaron en el segundo con la dirección de Mike James y estuvieron a merced de un Nizhny más cómodo que manejó el ritmo. En cuatro minutos marcó un 11-5 que llevó a igualar el marcador, 30-30.
Thompkins por el bando local y Bertans mantuvieron la anotación para alcanzar el intermedio con una mínima ventaja vitoriana, 41-43.
Se sostuvo el Baskonia en la reanudación con los puntos interiores de Shengelia y un renacido Begic para contener el ímpetu del Nizhny que apretó el marcador pero no logró rebasar a un irregular Laboral Kutxa, 55-55 minuto 27.
Un postrero acelerón, con parcial de 2-10, rematado con un triple de James sobre la bocina permitió coger aire a los de Ibon Navarro, 57-65, antes de iniciar el periodo definitivo.
Los errores en el lanzamiento y el exceso de individualismo de James y Adams pusieron contra las cuerdas al Baskonia, 81-80 minuto 37, con el acierto exterior del Nizhny, la dirección de Rochestie y los puntos de Thompkins.
Un rebote ofensivo convertido por Parakhouski, dos tiros libres del poste ucraniano y un mal tiro de Causeur lapidaron las opciones vitorianas, 86-80, para los últimos 50 segundos que se desangraron con un pésimo final de partido y de nuevo gestionado de manera nefasta.
Se clavó el Laboral Kutxa en los 80 puntos para recibir un parcial de 11-0 en cuatro minutos donde no supo el cuadro vitoriano rematar un duelo que tuvo encarrilado.
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