Opinión

La verbena nacional

LOS GOZOS Y LAS SOMBRAS

José Antonio Ruiz | Viernes 13 de marzo de 2015

No hay país que resista una campaña electoral de diez meses, con cuatro verbenas electorales y una quinta bola extra de partido, la muerte súbita del solar patrio, cuando Mariano, en modo muecín, tenga a bien encaramarse al minarete de Génova y haga las preceptivas cinco llamadas convocándonos a la oración de las urnas, al grito de ¡Tonto el que no vote!

La "España reencontrada" de los cinco lobitos de la que habla Julio Camba en su Rana viajera, sigue perdida, buscando su centro de gravedad permanente, como Franco Battiato. Pero va a ser más fácil encontrar los restos óseos de Cervantes, que los restos zozobrados a la deriva del cadáver ibérico, que al paso cansino y tambaleante que arrastra no va a estar ni en condiciones de someterse a la prueba del carbono 14.

Como recién salido de la Brasserie Gabrielle de Karl Lagerfeld, pero en versión hortera GHVIP, Antonio Sanz, delegado del Gobierno y presidente PePero de la sucursal gaditana, cortito y al pie, se suelta la melena en un mitin en Sanlúcar de Barrameda: "No quiero que en Andalucía mande un partido que se llama Ciutadans y el presidente Albert". Con gente así, la derechona retrógrada de los señoritingos merece otros treinta años en la oposición. Del pasado efímero, Antonio Machado. De caciques, oligarcas, aceituneros altivos, proletas millonarios y mantenidos.

Si se aplicase a rajatabla la Ley del menor y la del mayor, la Junta Electoral de Andalucía tendría que suspender de empleo y sueldo a la casta Susana, por utilizar su preñado y los hogares del pensionista como principal reclamo político para ganar las elecciones.

Teresa Rodríguez, cabeza –vacía- de cartel Coletero a la Junta, se retrata. Resultado del escáner: encefalograma plano. Ni rastro de vida inteligente. Preguntada acerca de su modelo favorito de financiación de las infraestructuras, la muy ignorante contesta: "Defendemos pasar del paradigma de la movilidad al de la accesibilidad. Lo realmente necesario es acceder a los lugares y los servicios, y no moverse por moverse". Y nos quejábamos del despotismo ilustrado…

Ni Pablo Iglesias podía aspirar a más (ser portada de la edición internacional del New York Times), ni el NYT a menos, preguntándose qué es lo que está aconteciendo en España para que el menda de Jodemos alimente el sueño de convertirse en el inquilino de Moncloa, donde algunos incondicionales ya se lo imaginan posando en la escalinata para la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela, acompañado de la bella Tania en el papel de primera dama, que ya ha comenzado su tour por el papel cuché en el YO DONA de Casimiroynoteveo. De momento, el sujeto y su tropa en el Europar-lamento se han desmarcado de la reprobación al régimen chavizta de Maduro.

Zapatero, tocapelotas de profesión, aunque quienes le conocen bien aseguran que es un buenazo y un encajador nato, por lo que habrá que atribuir su comportamiento ligero de cascos a la misma ignorancia donde lleva colgada la penitencia: de Cuba a Bolivia, pasando por el Sahara. José Luis sigue a su bola, ajeno al regreso de la nave espacial Soyuz. Va a ser verdad que la tierra no pertenece a nadie, salvo al viento. Vocación de cheerleader. Nada malo hay en ello, ya quisiera. Lo absurdo es negarse a reconocer los hechos.

Ahora resulta que no sólo hay una España azul y otra España roja, sino que también hay una España liberal y otra facha, puestos a leer entre líneas a Esperanza, aunque no haya necesidad de ser una eminencia como exégeta, pues a la señora marquesa se le entiende todo, a veces demasiado, pues ya ha dejado entrever que se la tiene guardada a los pobres incautos que han tenido la desfachatez de moverle el trono del partido a costa de tragar con su candidatura a la alcaldía del Madrit de Arniches.

Si Danilo, el próximo fichaje “merengue”, conoció a su novia en un entierro, y desde entonces lo que el cementerio unió se ha demostrado inseparable…, es que todo puede pasar todavía entre Aguirre y Rajoy, salvo que Cospedal, en el papel de subalterna venida a menos en la cuadrilla de la gaviota, se interponga en el amor imposible, “matrimonio de conveniencia”, entre dos contrayentes condenados a no entenderse nunca.

Esperanza, sin remedio. Su primera promesa preelectoral, mayormente por joder, deporte nacional, trasladar su despacho a la plaza de la Villa, porque no está dispuesta a pisar el Palacio de Cibeles, cuya restauración y acondicionamiento como cuartel general, perpetrada por Gallardón, adjetiva de obra "megalómana".

Estamos perdiendo el oremus y las formas. Me pregunto dónde vamos a llegar cuando todo un ex secretario de las Infantas lleva a Magistratura a Zarzuela, a la caza y captura de una indemnización como Dios manda, y el ex jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, imputado, qué putada, tiene que someterse al interrogatorio de su señoría para dar explicaciones acerca del uso que dio a las dichosas visas negras de Cajamadrid, las mismas con las que UGT compró, a saber si hasta el papel higiénico, también por la jeta, la misma que tiene su líder para no dimitir de una ugetera vez, mayormente por simple higiene.

No sé si la mosca tsé-tsé fue la culpable de la decadencia del pastoreo en África; lo que sí sé, es que las moscas de la mierda se están cebando con la miel de la colmena.

De Merca-Sevilla a Merca-Barna pasando por Merca-España, aquí hay tomate. Pero a lo que se ve, no hay manera de tener una cosecha en paz, porque este país nuestro no aguanta una pensada racional.

Hay mucho tonto suelto, dicho sea sin señalar, que se piensa que es listo porque lleva un reloj “inteligente”. ¿Por qué enganchará tanto la tecnología a los analfabetos? Será que iguala, en la locura por el último modelo de iPhone, a los listos y a los tontos, catetos en la misma medida.

Demanda de paternidad contra España, que se niega a reconocer a sus hijos bastardos.

Este cronista tiene todos los defectos que caben en el diccionario de la RAE, menos uno: es consciente de sus limitaciones. Hubiera querido ser torero, pero me pudo el miedo. Por eso me metí a escribidor. No es lo mismo, pero me consuelo pensando que escribo como si estuviera toreando a porta gayola, mayormente después de tropezarme este verano con la estatua de Paquirri en el Puerto de Santa María.

Irina Shayk confiesa que con Cristiano se sentía "fea e insegura". Al abajo firmante le viene a pasar algo parecido con España, hasta el punto de que estoy comenzando a pensar que una novia así no me conviene.