El técnico alemán elogió a su rival de este martes y asumió con justicia la derrota sufrida en el Calderón y a través de una tanda de pealtis ejecutada de manera horrible por sus jugadores. Por Diego García
Tras una derrota de complicada digestión, en la que su sistema se ha visto maniatado y la balanza ha caído del lado español por una tanda de penaltis horrible -que muestra la inexperiencia de sus pupilos-, Roger Schmidt ha comparecido en la sala de prensa del estadio Vicente Calderón para mostrar su punto de vista sobre la batalla acontecida en la ribera del Manzanares.
“Quiero dar la enhorabuena al Atlético”, avanzó. “Fue un partido en el que se jugó al máximo nivel pero con un gran esfuerzo de los dos y quiero felicitar a mi equipo porque después de su gol supimos defender muy bien”, prosiguió en su primera aproximación para concluir remarcando que “hicimos un esfuerzo extraordinario y somos un equipo joven, con poca experiencia, y no es fácil aguantar en un campo como el Atlético”. “En los penaltis nos faltó la concentración y sangre fría”.
El técnico alemán, que elogió la “faceta física y mentalidad” del Atlético por considerarlos elementos “muy positivos”, explicó sobre el estado de su vestuario que “después de luchar tanto la decepción es muy grande, pero lo han dado todo y por ello nos vamos satisfechos”.
Schmidt destacó que el Atlético “lo puede conseguir todo porque es muy incómodo para cualquiera” y, antes de despedirse de su primera cita remarcable en la élite europea, se mostró “muy contento por haber encontrado a cinco voluntarios para lanzar los penaltis”, aunque confesó que, en la tanda, “intenté poner un jugador seguro al principio y otro al final, pero no dio el resultado esperado y, si pudiera repetir lo mismo, lo haría de otra forma”.