La coordinadora se desvincula de los disturbios, ocasionados por unas 200 personas una vez finalizado el acto en la Plaza de Colón.
Tres de los diecisiete detenidos este sábado en Madrid tras las
Marchas por la Dignidad son
menores de edad y otros tres tienen antecedentes policiales, uno de ellos un joven que ya fue arrestado el año pasado durante la misma convocatoria, según han informado a Efe fuentes policiales.
Los diecisiete detenidos están acusados de
desórdenes públicos y algunos de ellos de daños. Los catorce mayores de edad fueron trasladados a la Brigada de Información, ubicada en las dependencias policiales de Moratalaz, y pasarán en las próximas horas a disposición judicial. Entre los diecisiete arrestados hay, además, dos mujeres, y todos son españoles salvo tres originarios de Marruecos, Polonia y Perú. Tres de los mayores de edad tienen antecedentes policiales por hurto, tráfico de drogas, lesiones, atentado y desórdenes públicos, según las fuentes.
Uno de estos tres arrestados es J.M.B., que fue detenido por lanzar cohetes contra agentes de la Policía Nacional y por montar barricadas en la calle Desengaño -cerca de la Gran Vía-, y que
ya fue detenido al término de las
Marchas por la Dignidad del año pasado. Fuentes de la investigación han precisado a Efe que fue arrestado el año pasado por lanzar objetos contra el grupo de la Unidad de Intervención Policial (UIP o antidisturbios) llamado Puma 70, varios de cuyos integrantes resultaron heridos al quedar atrapados entre los manifestantes. Ahora, un año después, agentes de este mismo grupo son los que le han arrestado, según estas fuentes.
Otra de las personas detenidas ayer que cuenta con antecedentes policiales es una mujer que ayer fue detenida por causar daños en un coche de la Policía Nacional.
Durante los incidentes ocurridos ayer el
Samur atendió a un total de ocho personas, todas ellas leves o muy leves tras haber sufrido pequeñas contusiones o cortes, ha informado Emergencias Madrid. Dos de estos atendidos fueron trasladados a hospitales para que les suturasen las heridas.
Miles de personas participaron en las Marchas por la Dignidad y llenaron la madrileña
Plaza de Colón y las calles adyacentes para protestar contra los efectos de las políticas de austeridad aplicadas por el Gobierno durante la crisis.
"Pan, trabajo, techo y dignidad" fue el lema de la movilización, convocada por 300 organizaciones sociales y sindicales y que se desarrolló sin incidentes, según informaron ayer fuentes policiales.
Una vez terminado el acto,
unas 200 personas de grupos radicales destrozaron mobiliario urbano y lanzaron mesas y sillas de algunos bares del centro de Madrid, en unos disturbios que se saldaron son diecisiete detenidos en los aledaños de la Puerta del Sol, donde además se identificó a medio centenar de personas.
La coordinador se desvinculaPor su parte, la Coordinadora de las Marchas por la Dignidad ha desvinculado la movilización de los disturbios. Los organizadores han destacado en un comunicado la ausencia de incidentes en los tres días que ha durado la protesta y en el acto final, en la madrileña Plaza de Colón, a pesar del "
abusivo e intimidatorio despliegue policial que vulnera derechos". Las Marchas por la Dignidad concluyeron en la Plaza de Colón a la hora prevista, sin que se registrara ningún incidente, mientras que los disturbios se produjeron en otra zona de la ciudad, fuera del recorrido y fuera del horario de los actos reivindicativos, han explicado a Efe los promotores de la protesta.
Desde la Coordinadora, han resaltado la amplia movilización contra las políticas de austeridad aplicadas durante la crisis, al tiempo que ha lamentado "la estrategia de criminalización para distorsionar los mensajes que no tienen nada que ver con las Marchas de la Dignidad". Los organizadores han calificado de "
desproporcionado" el dispositivo policial de
1.100 agentes con motivo de las Marchas por la Dignidad, a la vez que han opinado que este despliegue, que "cuesta dinero" a la ciudadanía, "no es de recibo". Los participantes en las marchas, procedentes de todas las comunidades autónomas, "no hemos venido a Madrid a pelearnos con la Policía, sino a protestar por los recortes y la situación de emergencia social que viven muchas familias en este país", han afirmado.