VOLABA ENTRE BILBAO Y MÚNICH
Rosalía Agudín | Martes 24 de marzo de 2015
Los sensores del avión se congelaron y enviaron datos erróneos al sistema de navegación.
Una aeronave de la compañía Lufthansa, que volaba entre Bilbao y Múnich con 109 pasajeros, estuvo a punto de estrellarse el 5 de noviembre cuando los sensores del avión se congelaron y enviaron datos erróneos al sistema de navegación, según confirmó un portavoz de la compañía aérea alemana el 20 de marzo.
La aeronave, un Airbus 320, se encontraba a una altura de 9.000 metros cuando comenzó a caer a una velocidad de 1.000 metros al minuto. Ante esta situación, los pilotos intentaron frenar la caída con los controles de navegación pero esta maniobra no surgió efecto, por ello tomaron la decisión de apagar la computadora del vuelo, recuperando de esta forma el control del vuelo.