Opinión

El viacrucis de España

LOS GOZOS Y LAS SOMBRAS

José Antonio Ruiz | Viernes 03 de abril de 2015

La cofradía de los desamparados se está quedando sin costaleros dispuestos a subir al Gólgota con la cruz a cuestas de España. Nazarenos somos y camino del monte calvario vamos, tambaleantes,afligidos y descarriados, con el cadáver patrio cargado sobre hombros ajenos. Al paso que nos marcan los fariseos, lo único que va a brillar en el solar ibérico cuando se apague la última luz del ocasoes el charol del tricornio de la guardia civil.

Como diría La Dolores… de Cospedal, España «en diferido», de aquí a unos años, dejará de ser España, no tanto por obra y gracia de Dios cuanto por dejación imperdonable de los hombres. Perdónales, señor, porque no saben lo que hacen.

De penitentes, flagelantes, herejes, apóstatas y blasfemos. Lo que va del dogmatismo al librepensamiento. Cuando la procesión va por dentro y las falsas aparienciasde iniquidad por fuera.

En el Reino Unido de la Gran Bretaña, a Isabell II se le está sublevando hasta el servicio. Aquí, en cambio, preferimos dejarlo estar, a ver si la herida sana sola, mientras seguimos esperando a la llegada de algún mesías profano que corte la hemorragia y nos resuelva el problema.

Un país que lo fía todo a los milagros y no pone nada de su parte, es un cortijo predestinado al fracaso y a la condenación eterna.

Hellín ha entrado en el libro Guinnes de los récords con la ‘Tamborada’ más grande del mundo: no sé cuántas mil almas en pena se han puesto de acuerdo para tocar el tambor al unísono, qué pena.

¡Cuánto mejor le iría a este poblacho nuestro si los lugareños invirtieran sus energías en hazañas menos atronadoras pero que exigieran un plus de coeficiente mentalligeramente superior al ínfimo que precisan estos episodios pintorescos de rivalidad por tenerla más larga que el vecino de enfrente, en este caso que los chinos allende los mares!

Hemos pasado de la España de las ‘manos muertas’ del Antiguo Régimen, que lo fio todo al oro de las Antillas –así nos ha ido-, a la España de los ‘cerebros vacíos’ del XXI. Los Grandes de España, ‘primos’ del rey, como entonces, tampoco ahora están para nadie, pues bastante tienen con velar por sus por sus difuntos y sus privilegios.

Hay tantas cabezas de ganado lanar mascando forraje en la dehesa y ‘ramoneando’ (comiendo las ramas de los árboles), que el Honrrado Concejo de la Mestsasin duda reverdecería sus años dorados.

Ahí va mi voto por la desamortización cerebral, pues hasta el día que consigamos liberar las mentes baldías de la esclavitud de la ignorancia alevosa, no podremos albergar ninguna esperanzade poder cambiar el signo de los tiempos.

¿Cómo se puede creer en España y en los españoles después de saber que cinco millones de almas cándidas se apostaron frente al televisor la semana pasada para ver ganar Gran Hermano VIP a una tal Belén Esteban?

Los egipcios amaban a los animales buenos y temían a los malos, como a Sejmet, la diosa leona de la guerra y la venganza, a la que en lugar de combatirla, la trataban de calmar con ofrendas y milongas.

Al Faraón de Moncloa, le viene a pasar más o menos lo mismo con Mas, hasta el extremo de que comienzo a pensar si no será que Mariano se está volviendo un zoólatra, o sea, un adorador de animales, pero no hay que tomárselo a mal, porque el pobre no se da cuenta.

Arturo ha vuelto a la carga con su plan soberanista y a Rajoy lo único que se le ocurre es enviar el asunto a la Abogacía del Estado, para que trate de resolverlo por el conducto reglamentario. El Premier abusa del paracetamol, por prescripción facultativa de su galeno de cabecera, un tal Arriola, como si las pastillas contra la gripe nacionalistoideno tuvieran efectos secundarios.

Aquí no hay término medio: o nos pasamos de blandengues, o ejercemos de censores. Manifiesto ultra en pro de la ortodoxia religiosa: los nuevos inquisidores han prohibido a las‘Damas de blanco’ de Alicante que lleven escotes prominentes por donde sobresalga el canalillo, ni falda corta por donde asome el pernil, ni labios de carmín del color de las mujeres que fuman. Si hay que ir, se va, pero con la decencia sombría de un cortejo fúnebre zamorano, no vayamos a convertir las procesiones en un ‘Saloufest’.

Como si todavía siguiera siendo ayer. España. Es lo que hay.

José Antonio Ruiz, periodista

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